miércoles, 28 de diciembre de 2016

Muertos de sangre azul como la muerte

Durante muchos siglos
de infames monarquías
absolutas, si un rey
se cagaba en tus muertos, 
cagados se quedaban.
Pero ay de aquellos súbditos
que, osados, se atreviesen
a devolver la afrenta
cagándose en los muertos
del diarreico monarca:
porque estos sí la habían
cagado bien cagada.
Pero esto, como he dicho
al principio, ocurría
en los oscuros siglos
en los que éramos súbditos
de reyes absolutos,
y ya es, como los crímenes
de Franco, agua pasada.