viernes, 9 de diciembre de 2016

El largo y vacío día de después

No tenemos más piel que la memoria
para enfrentar al frío.
Es un órgano frágil con cimientos de barro,
pero con tanto fuego
que igual que nos abriga
bien puede devorarnos.
Ese es el desafío:
domesticar el fuego.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Vendrán días de nostalgía, meses, años,...y el recuerdo se irá haciendo presencia oculta y acompañadora, menos triste que al comienzo, algo así como si soñaras