martes 20 de marzo de 2012

Desde el espejo...


desde el espejo
emana ciego un haz
de vidrios rotos
eco de una leyenda
sin paladín ni mapa

Náufragos


anegas mi memoria
con la que desde siempre
no has sido tú

lunes 19 de marzo de 2012

España 2012


"Madre, yo al oro me humillo,
Él es mi amante y mi amado,
Pues de puro enamorado
Anda continuo amarillo."

Francisco de Quevedo y Villegas

España 2012, estercolero
Regido por rateros y hoscas ratas,
Que a modo de cuatreros y piratas,
La esquilman al servicio del banquero

Y todo aquel que apeste a don Dinero:
Rufianes que, con fraudes y bravatas,
Se aferran como infestas garrapatas
Al pueblo y las conquistas del obrero,

Sorbiéndoles la sangre y la esperanza.
España, obsceno edén para el mafioso
De cuello blanco, el usurero a ultranza,

La curia impenitente, el noble ocioso.
España, donde el fiel de la balanza
Mudó en desleal tahúr facineroso.

Misterio de la Política Dualidad


Dos partidos distintos, pero un mismo mamporrero.

Relatos verosímiles (31): Parábola del zoo de los monos (Carlos Parejo)


David vivía en una discreta ciudad media a orillas del Mar Mediterráneo. Su mayor atractivo eran los monos de su parque zoológico, común divertimento de la población.

Su familia, como tantas otras, acudía todos los domingos a ver a los jóvenes chimpancés enjaulados. Brincaban y saltaban incansables. Se hacían el amor, peleaban y gritaban. Acudían presurosos a comer cualquier cacahuete que se les ofreciera. Incluso, los visitantes más atrevidos les llevaban vasitos de bebidas alcohólicas para reírse con las tonterías mayúsculas que hacían durante sus borracheras.

Junto a estas jaulas estaban las de los chimpancés mayores. Muchas familias pasaban de largo como si no tuvieran nada interesante. Para David, la escena que se contemplaba allí contenía un dramatismo emocionante y auténtico como la vida misma. La abuela chimpancé tenía casi siempre los brazos caídos, la boca torcida, y la mirada ausente y triste. El abuelo, sordo como una tapia, miraba silencioso e impasible al horizonte mientras los recuerdos galopaban por su mente. El nuevo director del zoológico decía que ocupaban un espacio y consumían unos alimentos que había que amortizar. Y se le ocurrió doparlos con unos estimulantes que los hicieran graciosos y dicharacheros como sus nietos. David, indignado, hizo llegar a la Sociedad Protectora de Animales la manipulación de que era objeto la vida de los viejitos chimpancés. El Director, para evitar el escándalo, se resignó a dejarles acabar en paz la larga trayectoria vivida desde que los capturaron, hacía más de setenta años, en una remota y salvaje selva africana.

© Carlos Parejo Delgado

domingo 18 de marzo de 2012

Pasado el ecuador de una viciada y tediosa campaña electoral


A estas alturas ya casi sobran las palabras. "Obras son amores" -afirma el dicho. Pero el dicho sólo nos muestra la cara. ¿La cruz? Las obras que son fruto del desprecio hacia el pueblo y de la obsesión -que no amor- por agradar y servir a los poderosos. "Por sus frutos los reconoceréis." No mordáis dos veces seguidas la manzana envenenada; puede ser letal.

Miedo


Tengo una bala y un revólver,
y miedo,
mucho miedo.
Miedo a meter la bala en el tambor,
miedo a girarlo y a apoyar
la punta del cañón contra mi sien,
y no tener cojones y luego comprobar
que aquel chasquido seco sin estruendo
que nunca sucedió pudo salvarme
para siempre del miedo,
de mi miedo.

KAPUM

sábado 17 de marzo de 2012

Yo también soy Cuervo Ingenuo



Javier Krahe será juzgado el 28 de marzo por “cocinar” un crucifijo.

Público, 16-03-2012

Pero, ¡por dios!, Javier, cómo has osado
ponerte a cocinar un crucifijo
sabiendo, como sabes, lo prolijo
que es en colesterol y lo pesado

para la digestión que es aun asado.
¿Acaso, ingenuo, obviaste el entresijo
de los menús curiales? ¿Que este, fijo,
¡hostias!, tendría por postre algún juzgado?

Javier, yo alegaría en mi defensa,
tener desangelada la despensa
por tanto diezmo en esta España arcana

de Judas y ladrones. Bueno, tú,
te debo ahora dejar, por Manitú,
que tengo puesta al fuego una sotana.

En un cementerio de sueños


La tenue luz crepuscular celada
de súbito por nubes procelosas,
pensar me hizo en que así todas las cosas
por siempre habrían tinieblas por morada.

Después, con la tormenta desatada,
golpeando de granizo, atroz, las fosas,
creí escuchar crujir las espantosas
reliquias de algún alma allí apresada.

¡Quise escapar de aquel lugar sombrío!
Pero un turbión de barro funerario,
pegándose a mis huesos por sudario,
ahogaba los despojos de mi brío;
y al fin, cuando de angustia hube despierto,
crujir sentí en la entraña un sueño muerto.

viernes 16 de marzo de 2012

El rap de la Pepa


(Poema monorrimo, políticamente incorrecto, para una celebración constitucional)

Piel de cordero a modo de careta,
iréis el 19 de chaqueta,
el cuello blanco, hipócrita la jeta,
a otro homenaje póstumo a la Pepa,
cuando hace tanto, perros proxenetas,
que prostituís felones a su nieta.
Perdone la jauría que me meta:
¿por qué mejor no os vais a hacer puñetas?

Nunca hay error ni falta si hay apego


A María Fernández Lago,
una despistada encantadora

Sólo no pongo al cielo por testigo
porque no creo en dios, de que, María,
tu olvido o tu retraso, amiga mía,
es algo baladí, me importa un higo.

Y es que si me importarse, por castigo,
sin duda y sin perdón, merecería
me fuese arrebatada la alegría
sin par con que me agracia ser tu amigo.

Que el alma del afecto no es llevar
una fecha concreta en la memoria,
es una generosa trayectoria
de, igual que tú conmigo, darse, dar.

¿Cómo entonces poner por nombre al niño?
Estimo que le iría bien Cariño.

jueves 15 de marzo de 2012

Elecciones


"¡Intelijencia, dame
el nombre exacto de las cosas!

Juan Ramón Jiménez

Jimo yo cuando jemido
alguien escribe con jota
tal que fuese Juan Ramón,
no siendo más que un idiota.
Si elijo no uso la ge
pues hablaría de un higo,
mas si el que elige es usted,
en Gelves, Jun o en Moguer
con jota es un desatino.

SONETO MEDIOCRE Nº 25 OPUS 320 "EMBARAZOSO" (María Fernández Lago)



¡Tengo un retraso, Rafa, tengo un retraso!
Ya han pasado dos semanas, qué embarazo
tener que decirte ahora, de un plumazo,
esto que sabes que mira, paso a paso.

Y eso que pongo mis medios, dado el caso,
que se me va la cabeza, olvido el plazo,
y es, más que meter la pata, un patinazo,
dejar que los días pasen sin repaso.

Y ahora tú dirás qué hacemos, ya no hay vuelta;
cómo llamamos al niño, no hay tutía,
quedo como descuidada un tanto suelta,

y un tanto olvidadiza: mi follonía
pretende que la falta quede resuelta
con estas líneas de doce y analogía.

María Fernández Lago

(Aunque con un ratito de retraso
-que no le tengo en cuenta-, magnífico
regalo de cumpleaños que me ha hecho
mi amiga María. ¡GRACIAS!)

miércoles 14 de marzo de 2012

Anti haiku (I)


la margarita
víctima muda y cándida
de nuestras dudas

El espejo de la melancolía (XLII)


ascuas de azogue
flotando en la memoria
como un pez muerto
endecha de sirenas
a orillas del Leteo

martes 13 de marzo de 2012

Labeglífico


Forjadas con el asma de un salmo moribundo,
de cuando en cuando invento palabras imposibles.
Son códigos arcanos que buscan en el aire
un eco mitigando la sed de su alarido.
Pesadas se desploman sobre un desierto en llamas,
mudándose en estiércol que se hunde en las arenas,
borrando cualquier rastro de su periplo alado.
De cuando en cuando ideo una clave que ignora
que no existe salida ni transliteración
que salven del silencio al poeta labeglífico.

lunes 12 de marzo de 2012

Fiebre


Cómo expresar la fiebre en un poema
y, en un papel más gélido que el hielo,
cómo dar nombre al fuego que de anhelo
como a una santabárbara me quema.

Dónde encontrar alivio a la diadema
que haciendo arder mi sien como escalpelo,
me eleva por el aire, abate al suelo,
temblando, obnubilado, ahogado en flema.

¿Acaso es comparable al de un volcán
o al ascua que inocula el alacrán
este ardor que en mis venas corre aciago?

¿Podrá hallar lenitivo en una fuente,
la mar, el huracán o en un torrente;
o sólo en el frescor ígneo de un lago?

Catafalco


Pudiera ser que no tenga sentido
abrir un hueco para un proboscidio
en medio de estos versos errabundos
regidos paso a paso en su zozobra
por un turbión de huesos ancestrales.
Pero esto es lo que tiene la poesía:
de súbito su hechizo nos transporta
a una región de sueños siderales
o a un tártaro de insomnes pesadillas,
y todo cabe menos el regreso
al orden placentario preterido
por convencionalismos renovados.
La piel gruesa del verso nunca ha sido
garante frente al plomo del furtivo
o avaros talladores de arabescos,
y aun menos frente al tiempo deglutiendo
el ritmo acompasado y vigoroso
de semen, sangre, verbo, hálito y bilis.
Mi poema es un mamífero cansado
buscando en su periplo sin mañana
un catafalco ebúrneo en el abismo.

Relatos verosímiles (30): Los dos hermanos y la crisis (Carlos Parejo)


Su difunto padre los educó para que fueran como dos gotas de agua. Estudiaron ciencias económicas y empresariales en la selecta Universidad de Deusto. Al cumplir la treintena, Jesús María, el menor, se casó con una artesana anarquista y hippie, una vez aprobadas sus oposiciones de maestro. Pedro Antonio, el primogénito, escaló rápidamente hasta llegar a Director de Banco. Y desde allí prestó a mansalva a inmobiliarias y constructoras de todos los pelajes durante más de quince años. Pero un día, en los albores de la crisis, el supervisor central lo reunió en su despacho y le amonestó severamente: ¡Ha actuado usted con la voracidad cruel e insaciable de un tiburón financiero¡ ¡Y ha acumulado peligrosas deudas que será difícil amortizar¡ ¡Se le cierra el grifo hasta nueva orden¡. Tardó más de dos años en rehabilitar su trayectoria. Pasó a prestar a riesgo cero. Había obtenido un crédito del Banco Central Europeo a muy bajo interés. Y con este dinero compraba deuda pública al Gobierno y adelantaba pagos pendientes a sus proveedores a un interés muy superior. Su mirada volvió a brillar con los números verdes. La única preocupación que tenía en la vida era su hermano menor, al que llamaba “su mala conciencia”. Éste, Jesús María, había dejado de veranear tripulando el buque “Arco Iris” después de diez años de hacer campañas reivindicativas para que la costa de arena no fuera tragada por el ladrillo del “boom” inmobiliario. Pero había sido peor el remedio que la enfermedad. Había puesto en funcionamiento entonces la página web “todos contra la usura”. Publicaba listas comprometedoras de empresas que habían echado el cierre por no devolver préstamos a tiempo. Familias en paro que eran arrojadas de sus pisos por no pagar la hipoteca. Y un audaz catálogo de soluciones para detectar las comisiones bancarias abusivas, que se habían puesto entonces tan de moda.

© Carlos Parejo Delgado

domingo 11 de marzo de 2012

La carcajada azul de los espejos...


La carcajada azul de los espejos,
sumándose a la sed, me paraliza
aun más que el picotazo emponzoñado
del aguijón del tiempo.

Al principio de todo,
cuando la nada se atavió con el disfraz
de aliento dando sangre y piel al verbo,
la idea de la muerte era un espanto:
tal vez no hubiese tiempo para, en vuelo,
viajar hasta las nubes y, en su tálamo,
vibrar en coito acuoso con la aurora:
afán por engendrar de un fuego fatuo
la flor inmarcesible de lo eterno.

No sé cuántos ensayos de ave fénix
dieron con mis anhelos contra el frío
del negro corazón de las cenizas,
hasta una noche abrir por accidente,
frente a la luna el párpado intuyendo,
al contemplar mi imagen en su azogue,
que el único periplo, único vuelo,
que se permite al légamo es la muerte.

No sé cuántos golpazos para al cabo
con el muñón de un sueño en las espaldas,
pesado como un ala no engendrada,
ser lágrima rogándole al verdugo
la gracia del fatal y último ensayo.

sábado 10 de marzo de 2012

El espejo de la melancolía (XLI)


melancolía: légamo sin hálito donde se ahoga una flor bajo un sol negro

Copyright


El Tribunal General de la UE (TUE) ha rechazado este viernes registrar una marca para designar orujos y aguardientes que incluye las expresiones '¡Que buenu ye!' e 'Hijoputa' por considerar que esta última palabra es percibida como injuriosa y ofensiva y por tanto "contraria a las buenas costumbres en una parte de la Unión Europea".

Público, 9-3-2012
El Alto Tribunal de Inquisidores,
-obscenos catecúmenos del euro-
de la Europa entregada a los mercados,
se ha negado a que sea registrado
el orujo “Hijoputa” como marca,
por ser cosa ofensiva e injuriosa:
un término indecente que va en contra
de las buenas costumbres en la Unión Europea.
En cambio el Tribunal no se preocupa
de que estén los congresos y gobiernos
y hasta los tribunales de la Unión
plagados de hijoputas sin escrúpulos,
sicarios de las mafias financieras,
urdiendo el esclavismo de los pueblos,
robando los derechos ciudadanos
y, orondos, preparando el funeral
de nuestra desnutrida democracia.
Es lógico, por tanto, que el Alto Tribunal
-gusanos arrastrados y babosos-
haya dictaminado de este modo.
Y es que lo de “hijoputa” -es evidente-,
es marca hace ya tiempo registrada,
de la que todos estos pusilánimes
políticos y jueces mercenarios
poseen sin duda alguna -¡puta madre!-
el derecho de copia.

viernes 9 de marzo de 2012

Primera lección básica de honestidad política


Más vale equivocarse y ser vencido
tratando de expresar una verdad,
que acertar y triunfar con la indecente
y abyecta difusión de la mentira.

En la fotografía: José Antonio Labordeta.

Que la tierra es tuya (Campaña electoral: día 1)


“¡A galopar!”

Rafael Alberti

“¡A la mierda!”

José Antonio Labordeta
Hoy no escribo para pedir el voto para nadie. Hoy escribo para instruir un sumario.

Manolo P., hace unos años, se hipotecó hasta las heces para adquirir una vivienda. Una de esas viviendas cuyo coste de construcción era entonces a lo sumo de unos 40.000 euros, y que se terminaba poniendo en venta por entre 150 y 200.000, 4 o 5 veces su valor.

Un tiempo más tarde, Manolo P. perdió su empleo. O, para ser más fieles a la verdad, a Manolo P. le fue arrebatado su derecho al trabajo por un hatajo de indeseables cuya codicia no conocía límites y que obtenían más beneficios especulando que produciendo bienes u ofreciendo servicios.

Y algo después no pudo seguir haciendo frente al pago de su hipoteca. Y a Manolo P. le fue arrebatado un nuevo derecho; su derecho a una vivienda digna; Manolo P. fue desahuciado. Manolo P., no obstante, tuvo algo de suerte. Su suegro lo acogió en su casa, compartió con él pan y penas. Sin un reproche. Siempre con una sonrisa y una palabra de ánimo para la esperanza.

Ayer Manolo P. sorprendió a su suegro llorando amargamente. A oscuras. En silencio. Como a Manolo P. aún le restaba una cantidad por satisfacer a los usureros, cantidad a la que seguía sin poder hacer frente, ahora esos perros codiciosos sin ética, humanidad ni escrúpulos, al haber avalado a su yerno para que le fuese concedido el necesario préstamo hipotecario, lo amenazaban también con el desahucio. Como a otros tantos miles, decenas de miles, centenas de miles.

Hoy no escribo para pedir el voto para nadie. Hoy escribo para morder a los perros.

Hoy escribo para acusar a Emilio Botín, para acusar a Francisco González, para acusar a Juan Rossell, para acusar a Rajoy, Rubalcaba y sus predecesores… de formar parte de una, aun legalizada por leyes injustas a la carta, muy peligrosa y sanguinaria red de delincuentes, de una mafia político-especulativo-financiera, metástasis en la médula ósea de la patria, en la sangre del pueblo de la prostituida España. De una mafia que actúa con total impunidad, con premeditación, con contumaz alevosía, para hacer brotar, con intención de perpetuarla, la cizaña de la desigualdad y la injusticia, de la desilusión y el pánico.

Para acusarlos de robo, de arrebatar al pueblo, a los ciudadanos, el fruto nada fácil de años de esfuerzo, sudor y de lágrimas. Para acusarlos de condenar a la marginación y a la intemperie a los desposeídos, a los nadie.

Para acusarlos de asesinato, de ser la mano oculta que empuja al vacío al suicida o empuña la daga del infarto reventando corazones de hastío y desesperanza.

Para acusarlos de infundir y servirse del miedo para sus criminales propósitos, para acusarlos, sí, de terrorismo. Terrorismo empresarial, terrorismo financiero, terrorismo de Estado.

Para acusarlos de totalitarismo, de ser la refinada y a un tiempo brutal mafia de cuello blanco y corazón de piedra que está devolviendo al pueblo a los tiempos del esclavismo, del derecho de pernada.

Hoy escribo para acusarlos y declararlos culpables.

Hoy no escribo para pedir el voto para nadie. Hoy escribo para instar, para exigir al pueblo español, a todos y cada uno de los ciudadanos españoles, si es que aún conservan una brizna de orgullo, una brizna de valor y dignidad, una brizna de cordura, que los boten. Que boten, que desahucien a todos estos bribones, a todos estos ladrones, a todos estos asesinos, y sus mamporreros políticos, de sus lujosas cuevas de Alí Babá, para conducirlos al lugar que les corresponde por sus crímenes. Hoy exijo al pueblo español que los boten. A uñas y dientes. Si fuese preciso, a patadas. Hoy no escribo para pedir el voto para nadie. Hoy escribo para exigir al pueblo español que, si fuese necesario, arrastren a todos y cada uno de esos desalmados de los pelos por las calles hasta sentarlos en el banquillo de los acusados, hasta “enterrarlos en el mar”.

jueves 8 de marzo de 2012

En el Día de la Mujer un poema de Gioconda Belli


Amigas, por que tengáis -tengamos- un reivindicativo día, y llegue el tiempo en que no sea necesario "celebrarlo".

No me arrepiento de nada

Desde la mujer que soy,
a veces me da por contemplar
aquellas que pude haber sido;
las mujeres primorosas,
hacendosas, buenas esposas,
dechado de virtudes,
que deseara mi madre.
No sé por qué
la vida entera he pasado
rebelándome contra ellas.

Odio sus amenazas en mi cuerpo.
La culpa que sus vidas impecables,
por extraño maleficio,
me inspiran.
Reniego de sus buenos oficios;
de los llantos a escondidas del esposo,
del pudor de su desnudez
bajo la planchada y almidonada ropa interior.

Estas mujeres, sin embargo,
me miran desde el interior de los espejos,
levantan su dedo acusador
y, a veces, cedo a sus miradas de reproche
y quiero ganarme la aceptación universal,
ser la "niña buena", la "mujer decente"
la Gioconda irreprochable.
Sacarme diez en conducta
con el partido, el estado, las amistades,
mi familia, mis hijos y todos los demás seres
que abundantes pueblan este mundo nuestro.

En esta contradicción inevitable
entre lo que debió haber sido y lo que es,
he librado numerosas batallas mortales,
batallas a mordiscos de ellas contra mí
-ellas habitando en mí queriendo ser yo misma-
transgrediendo maternos mandamientos,
desgarro adolorida y a trompicones
a las mujeres internas
que, desde la infancia, me retuercen los ojos
porque no quepo en el molde perfecto de sus sueños,
porque me atrevo a ser esta loca, falible, tierna y vulnerable,
que se enamora como alma en pena
de causas justas, hombres hermosos,
y palabras juguetonas.

Porque, de adulta, me atreví a vivir la niñez vedada,
e hice el amor sobre escritorios
-en horas de oficina-
y rompí lazos inviolables
y me atreví a gozar
el cuerpo sano y sinuoso
con que los genes de todos mis ancestros
me dotaron.

No culpo a nadie. Más bien les agradezco los dones.
No me arrepiento de nada, como dijo la Edith Piaf.

Pero en los pozos oscuros en que me hundo,
cuando, en las mañanas, no más abrir los ojos,
siento las lágrimas pujando;
veo a esas otras mujeres esperando en el vestíbulo,
blandiendo condenas contra mi felicidad.
Impertérritas niñas buenas me circundan
y danzan sus canciones infantiles contra mí
contra esta mujer
hecha y derecha,
plena.
Esta mujer de pechos en pecho
y caderas anchas
que, por mi madre y contra ella,
me gusta ser.

(Gioconda Belli)

En la fotografía: Simone de Beauvoir

La jaula, de Javier Serrano





La jaula

Javier Serrano

Precio: 16.20 €
ISBN: 978-84-939443-0-8
Núm. págs.: 212
Categorias: Narrativa
Año de publicación: 2011

Descripción:

Nadie osaba contravenir aquella norma no escrita: la ley del silencio.



La vida de Bastián Bastián, un mediocre pasante de notaría, da un vuelco cuando es conducido, por algún motivo que desconoce, a un extraño penal de forma circular y panóptica, con sus puertas abiertas de par en par. En el centro de la prisión hay una torre enigmática, coronada por una campana, desde la que Fierro, un interno convertido en amo y señor de la penitenciaría, puede controlar los movimientos del resto de los internos. A la espera de que algo ocurra, la vida parece haberse detenido definitivamente en este presidio, ubicado en mitad de un desierto y a espaldas del mundo. ¿Distopía nihilista?, ¿alegoría de una sociedad en decadencia?, ¿novela de ideas en torno a los conceptos de violencia, libertad y castigo? ¿Acaso un mero drama carcelario? La jaula es la suma de todo ello, sin renunciar a la ironía, a cierta carga poética, a la crítica ecológica, a la presencia de atmósferas oníricas... En todo caso, La jaula admite tantas interpretaciones como lectores posibles.

miércoles 7 de marzo de 2012

Cruenta promesa...


cruenta promesa
si el sol vence al eclipse
cerrar los párpados

Incertidumbre


desasosiego
qué habrá sido del sol
tras el eclipse
cautivo en la caverna
me alimento de sombras

martes 6 de marzo de 2012

Flores cortadas


a uñas y dientes
le practico la autopsia
a mi alma muerta
motivos del deceso
ansia y desesperanza

Nuevo diccionario de términos economicos (1): Bobalización


BOBALIZACIÓN: proceso de acumulación capitalista mediante el cual las mafias legalizadas internacionales se han lanzado con descaro al saqueo global de hasta el último rincón del planeta, haciéndonos creer, con la complicidad política y mediática, que es justo y necesario, que es nuestro deber y salvación, amén.

lunes 5 de marzo de 2012

Nigromancia


luto en la voz un muro mudo un cántico
tiznando del color del espejismo
con signos de una lengua arcana y muerta
la piedra opaca y virgen del silencio


Ilustración: "Hamlet, Prince of Denmark", de Jan Saudek

Caquexia


instantes que el olvido
sin pudrirlos
envuelve en un sudario de cenizas
tejido con el fuego de lo ausente

trigales demolidos por un cáustico
que no discierne el fruto de la broza

desolación celeste

Mis heroínas favoritas de la Edad Media (1): La reina Ginebra


Érase la hija de unos monarcas que, con tan sólo veinte años, fue casada por razones de conveniencia política con el famoso rey Arturo. Éste la duplicaba en edad y, transcurridos dos años, Ginebra languidecía de pena. No podía tener hijos, sus padres habían muerto y el resto de familiares estaban lejos.

Desde el primer día que el caballero Lancelot llegó a Camelot se sintieron atraídos como dos imanes. Me diréis qué es lo que vio en un rudo gigantón que tenía la boca torcida y un rostro tan feo: una persona de su edad con la que podía compartir el mundo soñado que, hasta entonces, sólo consumía para sus adentros, y había sido su único consuelo en su dorada cárcel. Y es que a Ginebra, como a cualquier joven educada para reinar, la habían enseñado a controlar su comportamiento en prácticamente todo, menos en lo que referente a la necesidad de sentir un romance apasionado en plena juventud.

Ginebra recobró las ansias de vivir… ¡Cuántas veces pensaría en su amado, mientras hilaba y bordaba por las mañanas en sus cerradas y oscuras habitaciones¡¡Cuántas veces imaginaría encontrarlo cuando jugaba por las tardes a las cartas o la gallina ciega con sus damas de compañía¡ Nada más le estaba permitido entonces a una joven reina.

El propio rey puso la mecha que precipitó el fuego en que se consumieron los dos amantes. Cuando Ginebra cumplió veinticuatro, Arturo le anunció que se marcharía todo un año a combatir en una remota región. A cambio de tan larga ausencia le otorgaba el permiso de distraerse en los bosques de Camelot. ¿Cómo? Cazando palomas y otras ingenuas aves con su jauría de azores reales, siempre que fuera acompañada únicamente de Lancelot. ¡Cuántas tentaciones y remordimientos debió sufrir en los primeros días¡ Tres argumentos le pesaban como losas : La Iglesia condenaba el adulterio con las penas del Infierno. Ella era la esposa del rey, y Lancelot el mejor amigo de su Majestad y el primero de sus paladines.

Hasta su prematura muerte a los cuarenta y seis años mantuvo un amor generoso y fiel hacia los dos. Siguió venerando como un padre al rey Arturo, y queriendo como a un amante a su joven Lancelot. ¡Nunca hubo más hombres en su vida¡ Incluso, siempre amó a Lancelot en secreto, cuando se encontraban solitarios en el frondoso bosque. Y, a cambio, cuántas malignas habladurías pregonó sobre ellos la prensa rosa medieval, que se perpetuaron hasta el tiempo presente.

© Carlos Parejo Delgado

Ilustración: La reina Ginebra, De John Collier.

domingo 4 de marzo de 2012

Resaca


desnudo entre sus ruinas mi esqueleto
se mira en las pupilas del poema
rogándole una estrofa por mortaja

los perros de la noche hueso a hueso
devoran las palabras y la idea
y eclipsan la postrer sed en las olas

¿acaso tengo miedo?

miedo no

¿y por qué estoy temblando?

porque el silencio
porque el olvido
porque el eclipse el mar la noche el frío
porque los huesos del poema

sábado 3 de marzo de 2012

Pasión


me asalta un sueño y salto
sin alas al vacío
quebrándome en su fondo
sin fondo el espinazo

(he muerto tantas muertes
como renace un gato
aullando como un perro)

Agronomía


Mi corazón, campo de trigo, en un secano ajeno a los ciclones; mi corazón, arado y plaga.

viernes 2 de marzo de 2012

¿De qué se reirán estos?


(Seguidilla políticamente incorrecta)

Dicen que el pueblo es sabio,
yo no lo creo;
no es sabio quien no lucha
por sus derechos.

Y es quien alaba
a aquel que se los roba,
tonto de baba.

Croquis


Creo increíbles. Crisis, crisopeya, crucial crisol, incrédulo crepito crispado en el crepúsculo; cruento crujir de crónicas sin crédito, cripta y crespón, encrucijada crítica, cromático cristal, criaturas crípticas, criterio corolario, cruz con creces, creativo credo crudo.

jueves 1 de marzo de 2012

Poema de amor


(Hay quienes afirman que una de las mejores formas que tiene una mujer para conquistar a un hombre es a través de su estómago. Yo no lo afirmaría tan categóricamente, pero tampoco seré quien niegue que en tal aserto puede haber algo o mucho de cierto).

volví a soñar contigo y la verdad
siento algo de pudor pero preciso
contarte que en mi sueño
a la luz de unas velas tu piel me supo a tango
tu cabello a cerveza
y tu boca a tomates rajados con aceite
de oliva sal y ajos

Para no olvidar la existencia de Luna (Isabel Guevara)


El poeta traslada de lejos la palabra.
Al poeta lo traslada lejos la palabra.
-Marina Tsvetaeva-


Para no olvidar la existencia de Luna
ni abandonar su ventana
–esa casa encantada

escribes
su iconografía de solitudes y porfías –que ya son olvido



escribes
. . . . . . . sin siervos
. . . . . . . . . . . . ni carrozas
. . . . . . . . . . . . . . . . . ni caballos


escribes
en hojas eremitas
el clamor de su sin nada

escribes
ebrio de cismas
las veces que has fallecido
voceando sus espíritus extintos


escribes
sobre su tierra sin mapas
acerca del limo y la marea

y representas tu papel
como la primavera
como el verano
como el otoño
como el invierno

escribes
porque la muerte no existe y sí la eternidad


A Rafa, hermano en la letra, celebrando su cumpleaños

miércoles 29 de febrero de 2012

Clavo ardiendo


rota la soga
jadeando lame el bálsamo
letal de la mandrágora

Nocturno de invierno


apenas una luz tenue y efímera
la llama de una vela mordida por el viento
en la noche cerrada
devastados sus goznes
una ventana abierta

martes 28 de febrero de 2012

Prioridades


Aun más que los instantes de contento,
que el tiempo presta siempre con usura,
contigo compartir los de amargura
poder quisiera, aunado a tu lamento.

Aun más que respirarte, ser tu aliento;
sendero hacia la luz en la espesura
que opaca hace crecer la desventura;
en el desierto, tu agua y tu alimento.

Porque, más que mi gozo, es tu existencia
lo que otorga sentido a mi camino;
saber que eres dichosa, aunque mi sino
lo marquen tu desprecio y tu carencia.

Da igual que no me quieras o me quieras,
ya sólo importa que no te me mueras.

lunes 27 de febrero de 2012

Relatos verosímiles (29): El testamento vital de Filomena (Carlos Parejo)


Está en la mitad de su vida, y mira con nostalgia los cuarenta y cinco años que ha dejado atrás. Ha visto menguar su fe en el Dios de la infancia y adolescencia, y el fanatismo de sus juveniles credos sociales revolucionarios. Tan sólo le queda el ideal ecologista.

Y se aplica a ello con perseverancia. Su universo íntimo se ha poblado de un nuevo código de valores. Busca ansiosa a las personas sanas, que le transmitan sus energías positivas, frente a las tóxicas y cargadas de basura mental. Se instruye en costumbres naturistas frente a las artificialmente nocivas:

Vigoriza y mantiene en forma constantemente su cuerpo con la natación y la gimnasia. Su nuevo templo de comunión diaria de la edad madura, tras su paso por la iglesia y el sindicato, es el SPA. Ha exiliado de su hogar a la televisión y las redes sociales de INTERNET. Su tiempo de ocio lo entretiene mediante la convivencia con animales y plantas domésticas muy variadas, la práctica de una dieta vegetariana, la separación selectiva de todos los residuos generados y el reciclaje en objetos de nuevas formas de sus muebles y prendas de vestir de siempre.

Filomena me comentaba que ya ha expresado ante notario cuál será su última voluntad: Desea irse de este mundo naturalmente, para poder transformarse en otro ser animado –planta, animal o humano –, y cerrar así el ciclo que ahora da sentido a su existencia.

© Carlos Parejo Delgado

domingo 26 de febrero de 2012

Poema de urgencia


Fachas, go home!

Fotografia: Dennis Stock

sábado 25 de febrero de 2012

Hilo


¿Ya nada me une a ti? ¿Ni tan siquiera
precario un hilo frágil SOSteniendo
en vilo mi alma, sólo por atuendo,
el gélido sudario de la espera?

De esta espera sin fe que desespera,
y hacia un fondo sin fondo va cayendo
roída por el vértigo, el horrendo
mordisco de pensarse ya quimera.

Dime que aún algo queda, aunque sea falso;
te ruego solamente un espejismo
para, en su luz ficticia, un catecismo
urdir que dulcifique este cadalso
donde en caída libre llevo al cuello
la soga de no hallarme en tu destello.

viernes 24 de febrero de 2012

Certificado de defunción


La encontró su casero,
colgando de la lámpara del baño,
al ir al reclamarle el alquiler
que hacía no pagaba varios meses
–instante en que dejó de percibir
las últimas limosnas del sistema.

Motivo reseñado de la muerte:
suicidio por ahorcamiento. Fue
un error del forense.
¿La verdadera causa?
Asesinato. ¿El asesino?
El totalitarismo financiero.
¿Los cómplices? Los títeres políticos,
venales, pusilánimes
y sucios mamporreros,
bastardos mercenarios del mercado.

En mi pupila tu pupila azul


¿Qué es poesía?

Gustavo Adolfo Bécquer

hay palabras que pueden dar lugar
radiantes por sí solas a un poema
luciérnaga relámpago cometa…
pero hay una palabra –un nombre propio-
que es más que soledad y que cautiva
de noche en mi garganta es la poesía

jueves 23 de febrero de 2012

Los alojados


Hasta hace no muchas décadas, prácticamente hasta anteayer, existía en la España de la Dictadura Franquista, quizás como infausta reminiscencia feudal, la figura del alojado. El alojado era un pobre miserable, un desgraciado, que, a cambio sólo de un rancho nauseabundo y escaso, y de un techo exiguo y precario, debía trabajar de sol a sol para el señorito de turno y plegarse a todos sus caprichos –que, en más de una ocasión, llegaban a ser hasta de índole sexual- para evitar ser puesto con una mano delante y otra detrás de patitas en la calle. La situación del alojado era, por tanto, mucho peor que la del siervo de la gleba del medievo, pues este, al menos, pese a estar ligado hasta su muerte a la tierra que debía trabajar para el señor feudal, tenía derecho de por vida al usufructo de la casa que habitaba y sobre una parte de los pagos que cultivaba.

La llamada transición democrática española, con la Constitución de 1978 como estandarte, tuvo la virtud de, en unos casos, dulcificar y, en otros, como ocurrió con la figura del alojado, erradicar muchos, prácticamente casi la totalidad, de los injustos e inmorales vicios de la Dictadura. Pero también estuvo plagada de resquicios y agujeros a través de los cuales era posible y hasta probable en exceso, la vuelta atrás, el retroceso de los derechos ciudadanos secuestrados criminalmente casi durante cuatro décadas por el régimen fascista.

Como ha ocurrido a consecuencia de una, pese a su constitucionalidad, injusta Ley Hipotecaria, que ha terminado abocando a un buen número de ciudadanos a trasformarse en una suerte de “remasterizados” siervos de la gleba, obligados a trabajar casi de por vida para, empleando en ello un alto porcentaje de su salario, pagar a los poderes financieros por satisfacer su derecho constitucional a una vivienda digna. Unas viviendas muy sobretasadas –qué necio confundir valor con precio- por y al servicio del poder omnímodo y abusivo del feudalismo y la usura de la banca española; y sobre las que muchos ciudadanos, en contra de lo que sucedía en el caso de los siervos de la gleba, podían terminar perdiendo todo derecho, como ya ha quedado suficiente e infaustamente demostrado por la putrefacta ola de desahucios de la que adolecemos en la actualidad.

Y, por otra parte, aunque formando parte de la misma problemática, de esas carencias democráticas de una transición con demasiadas fallas, la recién perpetrada salvaje contrarreforma laboral, con el objetivo de satisfacer la gula desmedida y creciente del totalitarismo económico de los especuladores financieros, hace temer la posibilidad de que, si una muy improbable revolución no lo remedia, una de las próximas vueltas de tuerca que puedan operarse sobre el llamado mercado de trabajo, traiga de nuevo a “nuestras” tierras la vergonzosa figura del alojado. Porque el mercado de trabajo, no nos engañemos, con esta denominación tan fiel a lo que es su esencia, no es en la actualidad más que un mecanismo dirigido a transmudar lo que nunca debería dejar de ser un derecho fundamental de los ciudadanos, el derecho a un trabajo digno y bien remunerado, en una mercancía vendida a precio de saldo.

Con estos mimbres, quizá no sea muy descabellado especular con la posibilidad de que la llamada transición democrática española, para una mayor fidelidad entre lo que ha supuesto y los términos que la nombren, debiese comenzar desde ya a denominarse proceso de dulcificación de la Dictadura o “dictablanda”; una “dictablanda” presta a ir endureciéndose más y más nuevamente, al albur de las caprichosas “necesidades” del totalitarismo económico nacional e internacional.

miércoles 22 de febrero de 2012

Viuda negra


Empiezo a estar cansado de poesía
y a un tiempo a sospechar que la poesía
está harta ya de mí. E, imaginando
que el vínculo que me une a la poesía
pudiera, semejante al matrimonio,
ser hasta que la muerte nos separe,
me temo que pudiera la poesía,
a objeto de librarse de ese vínculo,
estar taimadamente envenenándome.

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Vago en las calles
que ahora no transitas.
Y sin embargo…