miércoles, 14 de diciembre de 2016

Evanescencia


Comienzan a sobrarme las palabras.
Hasta el verbo hecho carne
putrefacta me sobra.
Mi sed y todo yo,
ya apenas un pronombre
taciturno e inhóspito,
nos vamos diluyendo
aprisa en el silencio.
Se me está haciendo tarde justo ahora
que empiezo a ser poeta.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

nUNCA ES TARDE SI LA DICHA es buena, la dicha DE SER POETA QUE ESTABA LATENTE EN TU NIÑEZ y AFLORA EN TUS AÑOS TARDIOS