sábado, 31 de diciembre de 2016

Bodrio-poema de los jodidos cuartos de fin de año

Al engullir la uva
número 13
me clavé una pepita
donde más duelen.

¿Que suenan 12?
Pues voto a Bríos que al menos
oí yo catorce.

. . . . . . . . . . . 

(Hola, guapis. En esta entrada, además de esta mamarrachada de bodrio-poema, quiero haceros saber que, según información más fresca que una sardina congelada, a un selecto grupo de descerebrados, al parecer se le ocurrió en su día celebrar la noche del 30 al 31 de diciembre, es decir, anoche, un evento en la madrileña Plaza del Sol al que han dado por nombre "preuvas", una suerte de ensayo general de las campanadas y el tan cruento holocausto uvicida que se perpetra la noche de fin de año en ese lugar, que tiene como hipertrascendental objetivo evitar cualquier posible error sólo 24 horas después en la ya tradicional celebración de despedida del año viejo y a la par eufórica bienvenida al que está naciendo. "Chic para mi, chic para mi, chic chic chic para mi, chic para ti…" ¿Se podrá ser más gilipollas?)


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