lunes, 12 de diciembre de 2011

Fotofobia


Me anego con los días soleados
de un pánico a la luz que hostil se adentra
celeste en la pupila y la atormenta
incluso con los párpados cerrados.

E invoco, con los ojos atestados
de llanto, el ulular de una tormenta
que venga a dar sosiego, macilenta,
a mi alma con sus grises enlutados.

Mas vanos son mis ruegos; el desierto
que habito nunca supo, el cielo abierto,
de niebla, nube, sombra, eclipse o noche;

y eterna se derrama con derroche
de dos soles sobre él la luz gemela,
recuerdo, insomnio, espanto, duelo, esquela.

3 comentarios:

Ceciely dijo...

Me gusta, tienes un estilo Becqueriano...que admiro mucho. Publica tus poemas que son productos de tu alma...tienen belleza innata y musicalidad.

Felicitación

Vivian dijo...

Los grises enlutados de las almas suelen inspirar estos versos.
Besos Rafa

Anónimo dijo...

Erase un meridional ahito de sol que envidiaba a un británico, fatigado de nieblas y lluvias...