lunes, 27 de octubre de 2014

Un soneto me obliga a hacer, violento...


Un soneto me obliga a hacer, violento,
este estado de cosas, los aprietos
en que han metido al pueblo unos sujetos
corruptos con el rostro de cemento.

Un clan que no ha encontrado impedimento
alguno en jueces, ética o decretos
—y así casi concluyo dos cuartetos—
para, avaros, robarnos el sustento.

Por el primer terceto voy entrando
y habré de hacerlo dando el do de pecho,
instando a, con urgencia, ir maquinando

el modo de evitar que su provecho
se asiente en lo que al pueblo están hurtando,
para, prestos, pasar del dicho al hecho.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Magnífico, lo debería leer Garzón el joven de tu parte en el Congreso de Diputados