martes, 14 de octubre de 2014

Sucede a veces

Cuando menos lo esperas, alguien de quien jamás lo hubieses esperado, te confiesa admirar, por encima de todos los vates, a Panero. Y, por más que lo intentas, no alcanzas a explicarte algo tan sumamente extraordinario. Pero, por un instante, recuperas –y esto es de agradecer–  esa fe que no sabes si alguna vez tuviste en la poesía.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

La poesía es como el ejército del estado islámico que hace temblar la vulgaridad de nuestro lenguaje actual