miércoles, 8 de marzo de 2017

De hiyab y carnavales


Mientras Pérez-Reverte escribe
en contra del hiyab
por ser en su opinión una muestra insultante
de fanatismo religioso,
y recibe por ello parabienes y aplausos
de aquellos que se dejan
atrapar por su rancia demagogia,
un fiscal en Las Palmas
de Gran Canaria admite a trámite
una denuncia de una asociación
de abogados cristianos
contra un drag queen que en carnaval
se disfrazó de virgen,
por entender que puede haber delito
contra los sentimientos religiosos.
Y muy pocos de aquellos
que toman posición con don Arturo
contra el hiyab, se escandalizan
porque en este país de todos los demonios
—lo dijo Gil de Biedma—
se siga aún confundiendo delito con pecado
como en tiempos pasados
de Santa Inquisición y fanatismo
católico, apostólico y romano.
No hay mayor fanatismo
que reprochar la paja en ojo ajeno
sin prestar atención a la viga en el propio.