domingo, 15 de julio de 2018

La tortilla fantasma


Año 74,
el Régimen mostraba
cierta debilidad, diversos síntomas
de estar pronto a acabarse;
la democracia había
triunfado en la mayor parte de Europa
y ya las dictaduras no tenían
encaje en el Antiguo Continente.
Y fue cuando aquel grupo
de jóvenes de izquierdas se sacó aquella foto.
De la tortilla, la llamaron,
y muchos en España comenzaron
a albergar esperanzas
en que fuese quizás una metáfora
y en que aquellos muchachos
marxistas en no mucho
tiempo conseguirían
darle a aquella tortilla
la vuelta tan ansiada
por los desposeídos
de paz y libertad por Franco y sus secuaces.
Después vino Suresnes,
la primera traición de tantas otras,
y nos fue desvelado
que aquel día, en lugar
de tortilla, el menú
fue a base de pâté
y fromage y, de postre,
naranjas, y que aquel grupo de jóvenes
políticos jamás tuvo intención
de dar la vuelta a nada,
y que, al no haber tortilla, consistió la metáfora
-pâté y fromage- en qué bien pronto,
naranjas de la China,
nos la darían con queso.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

En la dura oposición de entonces eran unos idealistas de gustos sencillos y campechanos, pero al llegar al poder, sus vidas cambiaron lo rústico por el lujo...