viernes, 24 de febrero de 2017

Bodrio-espinela ecuánime


Me meo las patas abajo
siempre que oigo esa patraña
de que es igual en España
la justicia, ¡y un carajo!,
para todos, y el badajo
se me hincha a lo Urdangarín.
Porque aquí a los jueces plin
cuando delinque un pudiente,
en tanto que con la gente
llana son duros sin fin.