domingo, 14 de octubre de 2018

Y todos fueron perdices


Hubo una vez un cuento
azul que a una princesa
insomne diole un beso
transformándola en rana.

1 comentario:

Carlos dijo...

El beso político de Pedro y Pablo intenta la mayor subida del salario mínimo interprofesional en muchos años, y los medios afines a la derecha sólo hablan de sus nefastas consecuencias para empresarios y bancos. A ver cuándo prestan oídos a los humildes de la clase currante