sábado, 17 de septiembre de 2016

Poemas malos a conciencia



Escribo mucho -más que nada poesía- y, pese a esforzarme por hacerlo bien o al menos pulcramente, casi todo malo. Qué le vamos a hacer; no da uno para más. Es un poco frustrante. Pero sigo escribiendo. Porque todo ese sinsabor queda compensado con creces en esas ocasiones en las que escribo un poema malo a conciencia y el producto resultante es malo, malo. Son pocos, pero me encantan. Y, aunque quede feo que lo diga yo, estoy convencido de que estos sí son muy buenos.

2 comentarios:

mailconraul dijo...

No importan las maldades en un poeta, lo incorregible son las bondades extremas.

carlos parejo dijo...

Si te sale malo, te sirve de experiencia