martes, 6 de septiembre de 2016

Lamiendo el poste

Nunca me ha gustado demasiado el noble deporte del balompié. Ni como espectador ni como practicante. Pero, ahora que lo pienso, creo que pocas cosas me habrían gustado tanto como ser un afamado pateacueros. Mis poemarios se publicarían solos. Y llegarían a miriadas y miriadas de lectores que, tras abandonarlos como muy tarde en la tercera página, dirían: "Este tío es un hijo de puta rojo radical antisistema que escribe como el puto culo, pero tiene un olfato de gol que lo exonera de tan abominables pecados."

3 comentarios:

carlos parejo dijo...

¿Quieres ser Pérez Reverte o Almudena Grandes o Vargas LLosa divorciado y con una Isabel Preysler parlamentaria ? Eres tu, indefiniblemente poeta

mailconraul dijo...

¡Yo creía que los rojos radicales eran prosistema! Quiero decir: ¿en su régimen quiénes serían los antisistema?

El Éxodo dijo...

¿Sistema? ¿Qué sistema? Todo es caos.