viernes, 16 de septiembre de 2016

Maleficio

A Penélope se le escurrió la aguja y se pinchó en un dedo. Laertes, desde entonces, suplica cada noche a Poseidón que impida regresar a Ulises.

Ilustración: John William Waterhouse

2 comentarios:

carlos parejo dijo...

¿Qué secreta emoción sacudió a Laertes?

mailconraul dijo...

Aguardar es más difícil que partir...