miércoles, 11 de julio de 2007

Fe debida

Ojos de luto

Masticando naufragios.


Párpados cortados

Que claman sin eco al silencio

Como alas de alambre y espinos.


Me invade, irrumpiendo en la médula,

Un presagio con destino a los horrores,

Antesala consignada

De lo huero.


No escuches

Mis plegarias.

He comprendido los designios

En la férrea causalidad de lo complejo

-fe de vida sin efectos-

Y en las fauces apegadas de la ausencia

Me he vestido de destierros.


Fundamento que sostiene a la poesía

Que en las sombras alumbrara la ternura

De tu gesto.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Ojos de luto
masticando naufragios...
Cuando un poema comienza así no hay más remedio que dejarse llevar, cuesta abajo, al vacío de los veros en cascada, impregnarse el cuero de la composición para, al fin, intentar, si acaso, captar una décima parte de lo que palpita en el centro de la garganta del poeta. Impresionante Rafa.
Ron miel y anacaldos.

Anónimo dijo...

Mejor, Kai, trata de captar lo que palpita en tus venas al sentirlo.

Abrazos.

Ps. De ron miel tengo una botellita en casa bastante aburrida.