jueves, 10 de noviembre de 2016

Blues


Todo está bien. Antaño
acaso fue mejor.
O peor. Cómo saberlo:
el pasado no es más
que el cadáver sin sueños
de un espejismo estéril
sin deudos ni epitafio;
una reconstrucción
ruinosa y sin cimientos
de lo que fue y no fue
con materiales falsos.
Pero todo está bien:
cada cual a lo suyo
—mucho o poco, es lo mismo.
Todo está como está
y el futuro no es nada.
Todo está bien: la herida
es tan sólo el reflejo
luctuoso de un instante
precario entre dos nadas.

2 comentarios:

mailconraul dijo...

¡Un hermoso poema! Si el luctuoso reflejo se eterniza, si nunca podemos regresar del instante, no estaría bien. Quiero creer que el futuro se repite para poder subsanar las heridas y que ningún tiempo pasado fue mejor.

carlos parejo dijo...

Esos tiempos recordados ayer del grupo Veneno y su canción antinacionalista zamorana son los que ahora protagoniza NASH con sus rapa, pero suenan demasiado tecnológicos. Se ha perdido artesanía en la música juvenil, excepto en las letras, que son como un complejo e intrincado juego del ajedrez de la imaginación