domingo, 21 de febrero de 2016

Seguidilla (LIII)

En la lona, abatido
por tu croché,
te oigo contar ansiando
llegar a diez.

Y pienso: ¡mi arma!,
de esta ya no te libra
ni la campana.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

El amor da golpes invisibles