jueves, 25 de febrero de 2016

Denegación de la ósmosis

"La lluvia insiste fuera"

Alejandro Lérida

El tiempo detenido
bajo la persistencia
de la mañana aquella
de huracán y epitafios,
regresa a cada instante
con los reflejos pálidos,
pero sin la esperanza
humilde que albergara
el tango de Gardel.

Y, ahíto de sed, me arrastro
sobre el légamo ansiando
volver sobre mis pasos.
Pero la tempestad
incesante ha borrado
de la desdibujada
faz de mis sueños rotos
toda huella de aquel
futuro imaginado
entonces al aguardo
de que tras la tormenta
se impusiese la calma.

La lluvia huele a tierra
quemada y despedida.
Con la saña homicida
de un enjambre de bárbaros
ha empapado las raíces
del tiempo con sus babas
deletéreas, pudriéndolas,
y dejando, en lugar
de aquel vergel soñado,
en torno a mí un sudario
de impotencia y destiempo.

Y aunque, a pesar del miedo,
ambiciono el regreso
en la amarga certeza
de que no es más que un soplo
la vida, ya se agriaron
para siempre en mis venas
la ilusión y el recuerdo.
"La lluvia insiste fuera"
y la tormenta seca
se ha perpetuado adentro.

4 comentarios:

carlos parejo dijo...

Lluvia y tristeza volando a la par

Milena dijo...

Es una maravilla, Rafa !

Bello hasta taladrar

bs

Milena dijo...

Leí esto y me acordé de tí

"Tuve la sensación de que podía caer dentro de aquellos ojos."
Bukowski

bs

El Éxodo dijo...

Pa que luego digan que Bukowski no era un poeta tierno.

Besos pa ti, corazón.