viernes, 12 de febrero de 2016

Memocracia

Qué horrible dictadura es esta España
donde a aquellos que tratan
de ejercer su derecho
a la crítica usando
la paz y la palabra,
los reprimen a golpe
de presidio y mordazas.
Qué horrible, nauseabunda,
inicua dictadura es esta España
en la que los caudillos
del caos y los grilletes
se envuelven en falaces
indumentarias de orden
público y no violencia
en tanto que al objeto
de seguir asentados
en sus sucias poltronas,
practican el terror
de Estado y, si llegase
a no ser suficiente
para sus intereses
y los de sus patronos,
quién sabe si estarían
dispuestos a pasar
del terror a la guerra.
Qué horrible, irrespirable es esta tierra
de vasallos sin tierra
que aseguran sentirse
orgullosos de España.
¿Orgullosos? ¿De qué?
Cómo es posible, cómo
que alguien pueda sentir
orgullo de esta España.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Efectivamente, los ciudadanos somos como vasallos sin tierra y los políticos como los nobles feudales de antaño, parecen arrogarse impunemente el derecho a subirse los sueldos, comisionar obras, etc