lunes, 14 de noviembre de 2011

La tempestad


A María Fernández Lago

enciende un fuego náufrago en la arena
soñando con un barco que vislumbre
el ruego mortecino de su lumbre
y venga hasta la orilla cual sirena

alada a rescatarlo de la pena
antes de que el dolor se haga costumbre
mudando aliento en cenicienta herrumbre
por siempre junto al mar que lo enajena

pero la tempestad creciendo apaga
la tenue llama que arde en la bonanza
y aleada a espuma y sal fiera encenaga

los últimos rescoldos sin tardanza
e irrumpe en sus ensueños como daga
talando en su ulular toda esperanza

Ilustración: The Funeral of Shelley, de Louis Edouard Fournier‎

3 comentarios:

Encarni Mejides dijo...

Pedazo de soneto!! y yo me pregunto hay algo que se te resista? ya sea en seguidilla, en libres, o con rimas, la profundidad de tus palabras llegan , llegan poeta.

Un beso!

Alma naif dijo...

Creo que es de lo mejor que te he leido...
" Antes que el dolor se haga costumbre"
Si tu dolor te hace parir estas letras, bendito sea entonces!!!
Besos al alma, van!!!

Milena dijo...

Y aún así, hay que luchar por mantener esa llama en la arena.... pese a la tempestad !

Besos