lunes, 10 de octubre de 2016

Todavía

Recuerda que, desde antes
de conocerla, quiso
ser parte de su vida.
Apenas importaba
de qué modo, aunque siempre
tuvo sus preferencias.
Pero el azar, a veces,
no se muestra propicio
con aquellos que un día
debieron venir juntos
a este mundo y tomados
de la mano afrontar
hasta el último instante
este tránsito hostil
que conduce a la nada.
Pero esto no es más que otra
visión interesada,
amén de delirante,
de lo nunca nacido,
y ella, tal vez, diría,
si aún recordarse el tiempo
en que anduvo buscándola,
que no hay nadie en el mundo
predestinado a ser
alma gemela de otro.
Y tendría razón.
Pero
él,
todavía.
sigue soñando —tétrica
pesadilla— que, incluso
antes de conocerla,
su afán más grande ya era
ser parte de su vida.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Hay almas que sienten al unísono, pero no llegan a ser gemelas