viernes, 20 de mayo de 2016

Jugando a la democracia

El capitalismo es una insaciable alimaña que todo lo deglute, que es capaz de transformar para su escandaloso y desmesurado provecho hasta los más genuinos iconos de lo revolucionario. La imagen del Che que inmortalizara Alberto Korda, serigrafiada en camisetas de marca o todo a 100 made in Camboya. El Imagine de John Lennon sirviendo de reclamo en salas de karaoke o ambientado las embaucadoras peroratas políticas de la derecha. Y en eso llegó Rosell, y se acabó la diversión.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

El capitalismo es el hombre convertido en mercancia, sea de derechas o de izquierdas