viernes, 26 de junio de 2015

Le llamaban Trinidad


Pablo Catedrales ha afirmado, en exclusiva concedida a la Agencia CASTA, que hoy por hoy sólo estaría dispuesto a confluir con el Hijo y el Espíritu Santo. Eso sí, pone como condición irrenunciable que aquellos renuncien previamente a sus personas para diluirse en la del Padre.

Francisco de Roma, saliendo de inmediato al paso de estas declaraciones, le espetó, mirando a la cámara así en plan Sálvame de Luxe: "Pero pibe, ¿es que vos sos otro malevo más al uso? Dejá ya de una puta vez de hacer el boludo."

Por su parte, su alteza innombrable que si lo mencionas se te puede caer el pelo que te cagas en este país donde todos somos Charlie Hebdo, en un ataque agudo de cuernos y melancolía, le ha devuelto los "deuvedés" de Juego de Tronos. Pero, según fuentes bien informadas, completamente rayados para hacer imposible su reproducción.

Leticia (Sabater, claro) no ha querido pronunciarse al respecto. "En estos momentos sólo me preocupa buscar a la persona adecuada con la que perder mi recién renovada virginidad" —ha dicho, con esa sonrisa suya incalificable.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Si que se parece a la figura icónica de Jesús de Nazaret, pero es un humano más con nuestras mismas ambiciones y tozuderías. Y tiene tras de sí millones de correligionarios atentos a sus parábolas contra los demonios del comunismo, socialismo y la casta conservadora. Quizás viva en su propio cielo revolucionario. Pronto lo veremos.