viernes, 23 de enero de 2015

Vórtice

La muerte, esa entelequia
ubicua, va arrancándonos,
golpe a golpe, pedazos
de vida. Hasta que, un día,
nos muerde el corazón
y todo acaba y somos
por un tiempo, sin ser
ni haber sido, un pedazo
de vida que la muerte
arrancó a los que aún siguen
sumidos en la vida,
esta espiral terrible
con término en la nada.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Mi pésame por Concha. Momento triste, ánimo.