miércoles, 28 de enero de 2015

Falsedad bien ensayada

Los carnavales, y en particular los de Cádiz, como expresión del sentir popular, puede que hace ya mucho vengan siendo las fiestas más hipócritas del mundo. Mucho despotricar sobre el escenario del Falla contra aquellos que llevan media vida jodiendo al pueblo, para luego, a la hora de la verdad, cuando llega el momento de poder y deber reprobarlos, no hacer otra cosa más que ratificarlos. “Teo, Teo, Teo, hasta el nombre lo tiene feo”. Ya lo cantó la Lupe: puro teatro.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

El español se queja pero no siempre soluciona sino que se aferra a lo ya conocido