jueves, 1 de enero de 2015

La maraña

Soñé que era mujer y que me amaba. Me llamaba como ella –la innombrable-, tenía sus mismos ojos, su voz de miel y espinos, y me buscaba entre la gente, a gritos, con ansias de abrazarme. Cuando desperté, estaba muerto. Pero cómo dolía.

2 comentarios:

Vivian dijo...

Bellísimo, no podía ser de otra manera.
Cuando leo algo así me entran unas ganas de escribir algo lindo, de adentro, pero al llegar a casa me doy cuenta que la musa se quedó acá, que no era mía jaja.
Besos!!!


¿Puedo decir algo tonto-rompe-poesía? Mejor quédate hombre, hacen pis más fácil en las carreteras.

carlos parejo dijo...

Apareció con el nuevo año la musa Vivian. ¿Será que rafa o rafaela pidió el deseo?