jueves, 15 de enero de 2015

Cinqueño (Agustín Casado)

Sentenciaba aquella sentencia vieja
que cinqueño el toro ha de ser, de cinco
y mozo el torero de veinticinco.
A rajatabla cumple esta pareja:


cinco años embistiendo con ahínco
y en canal veinticinco a tocateja
serán livianos los kilos que pesa
quien maneja el capotillo corinto.

Tal cosa pensaba mientras los pinto;
instinto torero de casta añeja,
y hasta Torrijos detrás de su verja

ve en las palomas un vuelo distinto
que revoloteando sobre el recinto
son pañuelo al viento y piden la oreja.

Texto e ilustración: Agustín Casado

3 comentarios:

carlos parejo dijo...

Microrelato emocionantemente lírico y fiel heredero del costumbrismo malagueño de Arturito Reyes

Anónimo dijo...

Ole con ole, Arturo. Gracias siempre.
Agustín Casado

Anónimo dijo...

Quise decir gracias, Carlos. Confundí mentado con mentador.
Agustín