miércoles, 28 de mayo de 2008

Una ceremonia demasiado pura


No me entregues
tristísima medianoche
al impuro mediodía blanco.
Alejandra Pizarnik



Cuando al alba me adentro entre el espino
Que anega lacerante mi camino,
Me desangro en mi entraña.
Y en la sangre se nutre una maraña

Que hiriéndome en mi paso mortecino,
Me muda el horizonte en telaraña
Y en ciénaga el destino.
Es tu recuerdo que irrumpe con saña,

Marcándome en la piel nuevas heridas
Al ritmo de este tiempo desgastado
Sobre huellas vencidas.

Cuando al alba te busco fatigado
Y tú de indiferencia me lapidas
Me desangro a tu lado.

(Por siempre será mi herida más terca
Tan larga distancia estando tan cerca)

1 comentario:

Anónimo dijo...

Mi corazón con el tuyo, al latido, al segundo...
Besos