lunes, 23 de junio de 2008

Nunca un amor como aquél


Llamó el amor a mi aldaba

Y abríle cauto la puerta,

Temiendo que fuese daga

Presta a desgarrar mis venas.


Llegó sin siquiera bragas,

Muda pidiéndome guerra,

Y nos fuimos a la cama

Y no para echar la siesta.


Me percibí ilusionado,

Mas con la esperanza incierta

Del que se piensa tocado

Por infausta suerte negra;


Que a través de mi camino

Hube extraviado mil huellas

Cual cervatillo perdido

Hecho de los lobos presa.


Pero su piel sonrosada

Era limpia, suave y tersa,

Y su impasible mirada

Tan brillante como perlas;


Sus pechos como manzanas

Piernas largas de gacela,

Y un intenso color grana

En sus labios como fresas.


Y me atrapó con sus garras,

¡La muy puta era tan bella!,

Que hícela yo de mi entraña

Hada, diosa, reina y dueña.


No dejó de ser su amor

Como volcán, como estrella,

Como pájaro cantor

O viento agreste en mis velas.


Yo mordía sus pezones

Ella, de mi sexo, obsesa,

Se alimentaba con goce

De su estallido cual fiera.


Luego bajaba a su flor

A libar como una abeja

Y encendido como un sol

Pasaba la noche en vela.


Todo estaba permitido,

No conocimos fronteras,

Y me metía a gemidos

En su ser por donde fuera.


¡Nunca conocí en la vida

Amante que resistiera

Iguales acometidas

Penetrando entre sus piernas!


Mas una noche ¡qué horror!,

Al mordisquear su oreja,

Nuestro amor se desinfló

Como los globos de feria.


Y me dejó con la herida

De la absoluta certeza

De no encontrar en la vida

Muñeca hinchable como ella.


Rebelión


domingo, 22 de junio de 2008

{**}


Gotas de sangre
sobre un mar amarillo;
madura junio.

Descalzo


(Un número de menos)


Me calzaré los zapatos de otro
para hacer el camino hasta tu casa;
Así, cuando el desprecio
y tus puertas cerradas me devoren las huellas,
podré volver, sobre mis pies desnudos,
a la sal de Sodoma.

sábado, 21 de junio de 2008

Pintada está mi casa


“El odio se amortigua

detrás de la ventana.”

Miguel Hernández


Nunca el amor penetró en nuestra casa; esa casa blanca y menuda, bañada por los frescos aromas del bosque, con su huertecillo de ciruelos siempre florecidos y el tosco vallado verde de madera de pino; esa casa que apenas llegó a principiar sus cimientos de légamo y viento durante un leve instante.


Hubo un tiempo en que creí sentir su aliento haciendo sonar la aldaba, como arpegios de un chelo levitando arcangélico en la altura del celeste. Pero tuve miedo y, a su cántico insomne, cerré las puertas y ventanas. Y entonces nuestros corazones se mudaron duros como arena que pasa sin haber conocido la tibia caricia del agua.


Algunas noches oíamos gemir a sus nudillos, rotos de espera y coágulos. Pero nunca supimos escucharlos. Recuerdo que era invierno y que, en la nieve, acabó abandonándose al desolado frío de lo despoblado y la desesperanza hasta perecer sobre el tálamo estéril de su ocaso de tanto agitar sus alas vacías en pos de la línea cada vez más lejana del horizonte inconcluso. Bajo el magnolio su tumba es, desde entonces, callado reproche que, indolente, quema mis pulmones con el aire que a duras penas respiro.


Aun en su inepcia, sólo ya queda un consuelo: Pensar que quizá tú pudiste huir a tiempo de debajo de las graves ruinas del cobijo no nacido. Yo, entretanto, ya sólo espero a la muerte entre sus inexpugnables paredes transparentes y derruidas, inmunes a la luz de un otoño en el que al sauce, fruto evanescente de una semilla muerta, no dejan de brotarle ni un solo instante oscuros manantiales de lágrimas secas.


Basura


Sombra inmundicia rencor lodazal

Ergástula erial cerrojo lamento

Miseria glaciar despojo albañal

Cloaca desdicha dolor desaliento


Hedor sinsabor borrón cenagal

Mugre condena zozobra excremento

Miedo escombrera deshora bozal

Desprecio estridor decepción tormento


Cadena oquedad congoja desecho

Llaga soledad suciedad herida

Miseria ansiedad bazofia despecho…


Marcan en mi piel, reseca y dolida,

Un destino cruel, pútrido y maltrecho

Que anega de sed y ruinas mi vida.


viernes, 20 de junio de 2008

trino a la luna


Y mientras yo me vacío

la luna se va llenando

marta




Luna de plata,
reflejo de la luz
de tu mirada.
¡Se muere el Sol de celos!
Selene en tu ventana.

"Koma"


Anoche, aterrado, soñé con mis muertos;
De la mano de ellos, cual sombra llegaste
Exclamando triste: “QUÉ DOLOR, ME MUERO!”

Me inundó una angustia tan penosa y grave,
Tan llena de abismo, tan llena de miedo,
Que con mi alma toda rogué despertarme;

Mas mis sueños,
------------------------- yertos, tan profundo yacen
Que jamás lograron despertar a tiempo.
-

jueves, 19 de junio de 2008

Él está tranquilo, yo también (un poema de Mahmud Darwix)



Él está tranquilo, yo también
sorbe un té con limón,
bebo un café,
es lo único que nos distingue.
Él lleva, como yo, una camisa holgada a rayas,
yo hojeo, como él, los periódicos de la tarde.
Él no me ve cuando miro de reojo,
yo no le veo cuando mira de reojo,
él está tranquilo, yo también.
Pregunta algo al camarero,
pregunto algo al camarero…
Una gata negra pasa entre nosotros,
acaricio su noche,
acaricia su noche…
Yo no le digo: Hace bueno,
está despejado.
Él no me dice: Hace bueno.
Él es el observado y el observador,
yo soy el observado y el observador.
Muevo la pierna izquierda
mueve la pierna derecha.
Tarareo una canción,
tararea una canción parecida.
Pienso: ¿Es el espejo en que me veo?
Entonces le miro a los ojos,
pero no le veo…
Abandono el café aprisa.
Pienso: Quizá sea un asesino, o quizá
uno que habrá pensado que yo soy un asesino.

Él tiene miedo, ¡y yo también!

Traducción de Luz Gómez García.

{*}


Qué grita el grito
Que no alcanzo a escucharlo?
Será el silencio?
(Qué espantoso estar solo
Sin la fe de la música)


Ilustración: El grito, de Edvard Munch.
-

El ojo del desierto


La lumbre de un recuerdo
Se hace sombra en mis noches
Y aniquila las huellas
Que llevan hasta el río.
-

miércoles, 18 de junio de 2008

Galileo: Misión a Europa


En mi suma idiotez

Me pregunto, asombrado,

A qué tanto interés

De los hombres de Estado

Por hallar seres vivos

En planetas lejanos;

Es que acaso no basta

A los muy desalmados

Con la vida que aquí

Exterminan a diario.

En mi suma idiotez

Yo respuestas no hallo.

-

Monólogo de una mosca sin vuelo


“Tampoco quiero hablaros del Infierno, por no impresionar desagradablemente vuestra fantasía. Sólo he de advertiros que allí se renuncia a la esperanza, en el sentido teológico, pero no al tiempo y a la espera de una infinita serie de desdichas. Es el Infierno la espeluznante mansión del tiempo, en cuyo círculo más hondo está Satanás dando cuerda a un reloj gigantesco por su propia mano”.

Antonio Machado.


Qué le vamos a hacer,
He caído en el tazón de la leche
Y mis alas mojadas han perdido su vuelo.
Ya está echada mi suerte
Y tan sólo es cuestión de tiempo que perezca
Sin volver a elevarme en el celeste.
Por tanto, lo mejor
Sería resignarme de una vez
Al naufragio de albura que me inunda la entraña,
Dejándome arrastrar hacia el abismo
Que gobierna Caronte.
Mas es tan doloroso, tan áspero este trago
Que, sin fuerzas ni fe, pataleo en mi espanto
Tratando de bogar hacia ese puerto
Que sé ya de antemano no se encuentra
Tras la blanca y fulgente pared resbaladiza
De tan dura cerámica.

Ilustración: Jan Saudek.

martes, 17 de junio de 2008

A Rafa León (por MeRieM)


Gracias, MeRieM.

Petrificación de la ternura


a L.




Anuncio de auroras en flor y de pájaros

Que, preso en penumbras de jaulas y yermos,

A la última estrella devora los párpados.


(Frágil luz de cuarzo…

Dolida, doliendo)


Sismo


Encadenado al abismo,

Tras perder la trabazón

Que, fraguada en la ilusión,

Lo sujetaba a sí mismo,

Es mi corazón un sismo

Que, de vértigo rugiendo,

Busca, loco, un clavo ardiendo

Con que frenar su caída.

Mas de la nieve crecida

Hieloespinas van naciendo.


Revelación


E irrumpirán borrascas
Gimiendo vino oscuro
Que, en las cumbres trigueñas,
Inscribirá su marca.

Y entonces mudará,
La sangre de los dioses,
En escarchados cánticos
Sus rescoldos silentes.

Pero ya será tarde
Y, en su fatua ebriedad,
La aureola amarilla
Abdicará de náuseas.

(Qué inclemencia que ya
No haya una tierna Bice
Alumbrando las sendas
Que alejan del invierno).
-

lunes, 16 de junio de 2008

Democracia, Gobernanza y Medio ambiente


(El ejemplo de Doñana y las minas de Aznalcóllar)

Texto publicado originariamente en El Recreo.

El Gobierno del Mundo –o de sus partes en diferentes escalas que se superponen las unas a las otras- no resulta de procesos neutros o inocentes, sino de la interacción entre los intereses -la mayoría de las veces no coincidentes, cuando no contrapuestos- del poder económico y de la sociedad civil. Y es la compatibilización de ambos intereses la labor fundamental que debería acometer el poder político, con el objetivo de que la generación de riqueza sea beneficio para todos del modo más igualitario posible, y sin que ocasione merma alguna sobre el patrimonio que pertenece a todos los ciudadanos, los actuales y los que vendrán en el futuro. Es la teoría de la Gobernanza, cuya esencia está o debería estar, por tanto, íntimamente relacionada con lo que hemos dado en llamar desarrollo sostenible, así como con políticas permanentes dirigidas a la redistribución de la riqueza.

No obstante, la teoría de la Gobernanza, por no decir en todas, en la mayoría de las ocasiones no es más que eso: pura teoría. La realidad es bien diferente y lo que de facto suele producirse es la connivencia entre poder económico y político, relegando a la sociedad civil al ostracismo y a un nulo protagonismo en la toma de decisiones de aquellos asuntos que la afectan.

Cuando en la madrugada del 25 de abril de 1998 –tras reiteradas advertencias de técnicos y grupos ecologistas, a las que la Administración y el Gobierno de la Junta de Andalucía no hicieron más que oídos sordos- reventó la balsa minera de la compañía Boliden-Apirsa en las Minas de Aznalcóllar, quedó patente que la teoría de la Gobernanza –por aquel entonces aún en ciernes- no había sido en ningún momento puesta en práctica. El poder político, que había otorgado multimillonarias subvenciones a la multinacional Sueca –las cuales fueron a engrosar sus ya ingentes beneficios económicos-, se había despreocupado por completo del control de su actividad y, como consecuencia, el singular patrimonio tanto natural como económico de Doñana y su entorno fue presa de uno de los atentados ecológicos de mayor relevancia en el ámbito mundial y en todos los tiempos. Una dura lección digna de ser tenida en cuenta por los poderes políticos a fin de tratar de evitar que algo similar pudiese volver a repetirse.

Después vinieron los trabajos de restauración y el triunfalismo del poder político andaluz y del Estado acerca de la labor realizada no sólo para volver todos estos espacios anegados de veneno y muerte a la situación del día anterior a madrugada tan trágica, sino incluso para mejorarla notablemente, contando como operación “estrella” con la creación del Corredor Ecológico del Guadiamar, arteria del corazón de Doñana que a punto estuvo de morir por la arterioesclerosis provocada por los lodos de las minas de Aznalcóllar. Pero no es verde todo lo que reluce en y más allá del Corredor del Guadiamar.

En primer lugar, en toda aquella apresurada –y no hay que negar que en muchos aspectos exitosa- operación de maquillaje, se había quebrado el ya antiguo principio de que el que contamina paga. La multinacional sueca, sin necesidad de hacer uso de paraísos fiscales, había exportado buena parte de los beneficios obtenidos con la explotación insostenible de nuestros recursos mineros allende nuestras fronteras y, tras la catástrofe, hubo de ser el erario público, al que todos contribuimos con nuestros tributos, el que se encargarse de sufragar los trabajos de restauración: “Maleficio” público, frente al beneficio privado; el vasallaje infausto de los intereses sociales hacia el férreo yugo impuesto por del interés económico, con la irresponsable connivencia del poder político; la teoría de la Gobernanza ahogada y mancillada bajo los lodos tóxicos de Boliden-Apirsa.

Pero no se quedó ahí la cosa. El Gobierno andaluz determinó la utilización de la antigua corta minera de Aznalcóllar, no sólo para depositar los lodos retirados del cauce del Guadiamar, sino también para acoger todo tipo de residuos, con el consiguiente riesgo que ello supone para el acuífero Niebla-Posadas.

Y aún más, años después dio el visto bueno a la puesta en marcha de una explotación minera de características muy similares a las de las minas de Aznalcóllar –Mina Las Cruces, la mayor explotación minera a cielo abierto de Europa-, entre los términos municipales de Gerena, Guillena y Salteras, muy cerca del lugar en el que se produjo la catástrofe del 25 de abril del 98. De nuevo el riesgo tóxico, con la gula de un buitre hambriento, amenazaba con la sombra de sus alas negras las aguas del río Guadalquivir y el espacio natural de Doñana.

Veinticinco de abril, una fecha para recordar, para un mal recuerdo, a objeto de que nunca más vuelva a producirse la avalancha de muerte que desparramó su lengua venenosa por las entrañas de Doñana. Así, diez años y un día después, diversas organizaciones ecologistas se dieron cita –nos dimos cita- en primer lugar a las puertas de Mina Las Cruces y posteriormente en las Minas de Aznalcóllar, para denunciar las malas prácticas que se estaban produciendo tanto en la primera como aún en la segunda.

Sobre Mina Las Cruces, hacía ya tiempo que se habían producido diversas advertencias sobre los riesgos que suponían sus prácticas. Y no sólo por parte de los ecologistas. Concretamente el Centro de Estudios y Experimentación de Obras Públicas (CEDEX), ya advirtió en mayo del año 2002 de que, de ejecutarse los taludes de la corta tal y como pretendía la compañía minera Cobre Las Cruces, S.A., filial de la estadounidense Mk Gold Company, éstos acabarían por ceder y derrumbarse hacia el fondo. Una de esas casualidades que, a veces, pueden hacernos casi llegar a creer en el destino, “quiso” que justo 10 años después del atentado ecológico de Aznalcóllar, y un día antes de la “conmemoración” crítica y nada grata de los ecologistas, los citados taludes se vinieran abajo, hecho que ha dado lugar a que el Gobierno andaluz, ante la repercusión mediática del derrumbe, más aún en fecha tan señalada, haya determinado la suspensión temporal de la actividad minera en Las Cruces hasta que no sean subsanadas las deficiencias. Demasiado tarde, como en el 98, como casi siempre.

El 26 de abril, a las puertas de la Mina de las Cruces y escoltados y a la vez vigilados por la Guardia Civil –a la que hay que agradecer la colaboración prestada casi en todo momento-, fue leído un manifiesto de denuncia sobre lo que allí estaba sucediendo y lo que podría aún suceder.

Posteriormente, un buen número de hombres, mujeres y niños de paz y amantes de la Naturaleza llegados desde toda Andalucía, nos dirigimos a visitar el lugar de la catástrofe, del atentado ecológico, del 98. El Gobierno Andaluz, arguyendo el carácter ya público de la zona, nos había denegado el permiso para acceder tanto a las inmediaciones de lo que fue la balsa minera siniestrada, aquella espantosa caja de Pandora, como a la corta minera reconvertida en vertedero para todo tipo de residuos. No obstante, continuamos en nuestro empeño; queríamos observar aunque sólo fuese el entorno de la corta minera. Una vez allí nos encontramos con que, tras diez años sin preocuparse al respecto, se había establecido un vallado perimetral en torno a la corta –aún sin finalizar ante la premura con que fue acometido a causa, es de suponer, de nuestra programada visita- con el objetivo, según se nos dijo, de garantizar la seguridad de las personas.

Los hechos que se sucedieron a continuación fueron dignos del mejor de los esperpentos de Don Ramón del Valle-Inclán. Solicitamos a los mandos de la Guardia Civil que se nos permitiese acceder al menos hasta la citada valla, algo que nos fue denegado en función de las ordenes recibidas desde un alto cargo del Gobierno Andaluz –de rostro y nombre desconocido, y emboscado entre las sombras como un cobarde-, desde el argumento falaz de garantizar nuestra seguridad. Ante nuestra insistencia, la Guardia Civil se puso en contacto en diversas ocasiones con el citado alto cargo –que, probablemente también, se encontrase ejerciendo funciones al servicio de los contaminadores, de lo privado- para demandarle que se nos permitiese acercarnos hasta la valla, al no existir riesgo alguno que pusiese en peligro nuestra seguridad. Pero una y otra nos fue denegado, con el último argumento del carácter público de todo aquel espacio. Un argumento, sin duda, también falaz, tras el que se escondía el interés de políticos y empresas en que los ciudadanos no pudiésemos tener conocimiento de las barrabasadas que se continúan cometiendo en aquellos espacios públicos. Unos espacios públicos que siguen siendo usados sin apenas control –y con todas las bendiciones habidas y por haber por parte del poder político- para verter el veneno ocasionado por actividades económicas privadas, pero al que no se permite el acceso de colectivos sociales que pretenden, de este modo, tener la posibilidad de entrar a formar parte de esa teoría de la Gobernanza reclamando que su opinión y sus intereses también sean tenidos en cuenta. Es la represión de baja intensidad –de la que la Guardia Civil en este caso sólo fue un instrumento, y me consta que en contra de lo que hubiese sido su voluntad- encaminada a cortar cualquier actitud crítica y a tratar de ocultar que tras la supuesta democracia de la que creemos disfrutar –la cual sólo podría venir de la mano de la puesta en práctica de una verdadera Gobernanza-, subyace emboscada la plutocracia, una férrea dictadura de lo económico que terminará por despojarse de su guante de seda siempre que sea necesario.

Así, la jornada del 26 de abril de 2008, en el entorno del atentado ecológico que fue perpetrado diez años atrás, nos mostró una vez más la evidencia de que gran parte del Mundo, en la actualidad, se ve sometido al imperio de lo económico, a través de plutocracias y dictaduras, bien evidentes, bien disfrazadas bajo la hipócrita aureola de unas democracias de derecho pero no de hecho, que llevan ya demasiado tiempo sepultando a los ciudadanos bajo el mármol de la incultura o de una falsa cultura oficial –potente aleación entre lo que se suele identificar con el pensamiento único y la ya secular estrategia del panem et circensem- que les hurta cualquier capacidad de crítica y reivindicación efectiva. Sin ciudadanos formados –no, deformados- e informados no es posible la democracia. Y para estar bien formados es esencial poder conocer lo que en ese día trató de sernos ocultado por el tándem político-económico que asume en la actualidad el desgobierno de Andalucía.
-

domingo, 15 de junio de 2008

Dos libros (por J. Kalvellido)


Fuente: Rebelión.

Alerta naranja


Esta noche de mediados de junio

Llega vistiendo un calor imponente;

Una masa de aire,

Procedente del Trópico de Cáncer,

Viene cargada de sudor e insomnio,

Y un polvo anaranjado que prolonga,

Metiéndose en mi pecho y mi mirada,

La sal de mi dolor, tras el crepúsculo.


(Un témpano de hielo recorre mi espinazo:

Sin sueño

---------------- no hay olvido)


Hace calor. No obstante,

Luego de atiborrarme de somníferos,

Me envuelvo sobre el lecho con dos mantas

Y, en posición fetal, busco soñarme

Anidando de nuevo en la tibieza

Del útero materno.


sábado, 14 de junio de 2008

Grilletes


Eres
-------- todo un encanto.

Qué gran putada
--------------------------- ¿no?

Tiempo perdido


Tiempo perdido,

Dónde estará tu tumba;

Entre qué sombras mora tu cadáver,

Destilando esta densa

Y amarga bilis negra

Que se alza en vuelo en mitad de la noche

Para alcanzar mis sueños y hacérmelos añicos,

Que atraviesa con sus garras la luz

Del último crepúsculo

E hipoteca las huellas que jamás

Tuvieron el aval de la esperanza

Que otorga un pie desnudo labrando las arenas.

Tiempo sin tiempo,

Di dónde estás para exhumar tus huesos

Y en ellos perpetrar el plácido exorcismo

De la luz, del olvido.


viernes, 13 de junio de 2008

Álbum

“Yo no quiero tener nunca hijos, ¿para qué traerlos al mundo?, ¿para que estén toda la vida sufriendo?” (*)

Niña peruana, la mayor de seis hermanos, que, con 12 años se dedica a trabajar duro pescando en el Lago Titicaca para tratar de sobrevivir.



Ahora al fin lo sé:
Esta vida no es más
Que una absurda sucesión de fracasos;
Pintar de albura las tristes fachadas,
Tratando de ocultar, sin fe y en vano,
La ruina agazapada detrás de las ventanas;
La penumbra y el polvo que, mudos, van cubriendo
La piel del mobiliario abandonado
Con su lengua de olvido.
Años, horas, minutos…
Eternamente el mismo cromo que, repetido,
Se transmuta en cenizas sobre el álbum del tiempo,
Yermo espejismo sin luz ni reflejo.
A qué buscar, entonces, su esencia o su sentido
Sobre el mármol sangrante de castrantes altares,
En la herencia hecha carne
O en la mar del amor.
Por tanto, mejor nunca nacer, no haber nacido
O, habiendo ya sufrido
Este primer fracaso,
En silencio… morir.

(*) Cito de memoria, por lo que la cita puede no responder exactamente a las palabras de esta niña.
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jueves, 12 de junio de 2008

Cárcava



Qué puta puta muerte
Removiéndose atroz en su hermética tumba
–Mi pecho, mármol negro-.
Qué puta angustia qué espanto temblor
Qué cruel desasosiego.
Escucha su latir,
Mudo canto a coágulos,
Arañar sin descanso su ataúd sin madera
–Sepultura común de un campo sin batalla-.
Escúchala en su arritmia
Punzar rasgar morder
De sal la tierra seca
La voz las flores secas
La luz mi vida seca
El crepúsculo exánime.
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4-1 (60 horas)


Definitivamente estos políticos (*) mediocres y chaperos que nos han tocado en suerte –en mala suerte- han terminado por mostrar con claridad meridiana que no son más que los mamporreros de los proxenetas del mercado. Entretanto, los sindicatos, proporcionando las sábanas y toallas limpias, y los trabajadores abiertos de nalgas. Eso sí, la asunción de esta nueva vuelta de tuerca al esclavismo –dicen- tiene carácter voluntario: o te la comes hasta el escroto o a la puta calle, que en los basureros del desempleo hay mucho desecho a la espera de poder ser reciclado, aunque sea a golpe de látigo. Menos mal que la otra tarde “nuestros” chicos pateacueros se follaron vivos a los rusos y, aquí, todos contentos. ¿Quién dijo aquello de que cada pueblo tiene a los gobernantes que se merece? Sí, sí, algo de esto debe haber también.

(*) Léase también políticas… por aquello de la paridad.
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miércoles, 11 de junio de 2008

Romancillo de Carmencita


Con cabello de azabache,
Blanca tez como azucena
Y unos grandes ojos claros
Tan brillantes como perlas
Es Carmencita la niña
Más bonita de la escuela.
Pero cuando baja al patio,
Sola en un rincón se queda
Con la celeste mirada
Cenicienta de tristeza,
Y añorando que la noche
Venga a apaciguar su pena;
Que arropada por las sombras
Y la luz de las estrellas,
Carmencita, muy feliz,
Ágil salta corre juega,
Y sus brincos son tan altos
Que hasta parece que vuela.
Mas de nuevo con la aurora
La vigilia traicionera
Quiebra en pedazos sus sueños
Y la vuelve a su cojera.
¡Ya no vuelvas, luz del día!,
La niña cojita sueña.
-

martes, 10 de junio de 2008

De hinojos


De nuevo, cual pedigüeño,

Vengo a rogar que contigo

Dejes que esté como amigo

Siendo otro instante mi sueño.

Se que jamás este empeño

Obtendrá tu amor por fruto,

Pero es tan duro tributo

Extrañarte en el olvido

Que por mi vida te pido:

¡Sé mi sueño otro minuto¡

-

Inquisición


Nunca entendió por pecado
El anhelo de estar vivo
Ni el buscar de entre las sombras
Una lumbre a su camino.

Pero a los ojos sin tiempo
Que pretendió por destino
Un monstruoso aquelarre
Era su credo sentido.

Sospechoso de herejía,
Fue en el destiempo sumido
Frente al duro tribunal
De la ausencia y el hastío.

Urdió el sumario el silencio
Dictó sentencia el olvido:
Huera cadena perpetua
Que hizo cenizas su sino.
-

lunes, 9 de junio de 2008

Exceso de embalaje


Esta liturgia de usar y tirar,
Credo de un dios insaciable y caníbal
Sin ángeles celestes en su corte,
Todo lo muda obsoleto en seguida.

La sucia saciedad que nos consume
-Burbuja de jabón llena de abismo-
Construye sus altares como fauces
Que ofrendan al aullido de un eclipse
Muñones en sangriento sacrificio.


(Nunca falta la pieza de repuesto
Para llenar con la nada el vacío
Que abre en el fango un arcángel caído:

No cabe refugiarse en la herejía
De volar tras la estela de un ensueño).


Es preciso, por tanto,
Con sumisión indolente de piedra,
Asumir sin faltar todos sus dogmas
Y arrastrase a sus templos cual gusanos
Para no ser objeto de anatema.


Mas no cree en doctrinas la esperanza
Y se hace vulnerable a la carcoma
Que en la luz de los sueños se alimenta.


Cuando al mueble de un sueño se le quiebra una pata
-O sufre un descosido
En una de sus alas-
Prescriben los obscenos mandamientos
De este culto dictado a sangre y lágrima,
Que se habrá de abjurar de la ternura,
Dejándolo pudrir sobre sus huellas
Camino de la náusea y del espanto
De sólo ser madera que el desprecio
Arroja sin piedad al vertedero.


Así, cual albañal, están las calles
Pobladas con las sombras macilentas
De plumas desgarradas que murieron
Rogando que el cauterio de un aliento
Viniese a dar tibieza a sus rasguños.


Y vagan a millones los vuelos sin mirada
Cruzándose, sin verse, por páramos de olvido
Formando en la inmundicia cegueras sin destino.

Esta liturgia de usar y tirar
Que obliga con sus salmos disonantes
A ser blanco del tiro que, en las sienes,
Aloja el rito antiguo sin sentido
Que teme dar amor y ser amado.


[*******]



No mediré mis sueños
Marta

El corazón
de un sueño sin medida;
arde el latido.
Galopar sobre el tiempo
sin miedo a las cenizas.

-

domingo, 8 de junio de 2008

Ciclo


No, no te laves

Los dientes

Cuando vayas a dormir,

Evita los charcos.

Huye

De la lluvia, las goteras,

Del viento poniente, nunca

Te bañes,

Muere de sed.

Haz un erial de tus labios,

Secarrales

De tu flor…

Esa gota de rocío

Pudo tal vez una noche

Ser la humedad de mi aliento.


sábado, 7 de junio de 2008

Queda deriva


Sobre el lecho, rendido,

Busca el último refugio en un mar

De tormentosa calma

Que en sus aguas lo enclaustra.


Ya zozobraron todas las palabras

Que nunca fueron dichas

Y la música se ahoga de ausencias

¡Tan lejos de la luz del horizonte!


Vencido en la lluvia, sólo las lágrimas

Recuerdan lo que hubo sido, y las náuseas

Se funden con la sal de océanos exánimes,

Ajenos al abrazo de la Luna.


Sobre el lecho rendido,

Espectro a la deriva, evanescente,

Ya nada espera,

Sólo

Salvarse al fin en su propio naufragio.


viernes, 6 de junio de 2008

Foso


Qué hermosura en los muros
Y qué bello el tesoro
Que cautivan;
Cuánta luz, cuánto amor,
En su cofre celeste,
¡Mas que solos!;
Tal belleza merece
Un asedio sin pausa
De ternura,
Una ardiente conquista
Que en sus lazos le otorgue
Su valía;
Mas rendí las escalas
Y en su fuego no quedan
Ni cenizas.
Quizá llegue una noche
En que tome otra espada
Sus almenas,
Pretendiendo fundar
En su puesta de sol
Luz de auroras;
Ojalá que en su lumbre
Se diluya el vestigio
De esta sombra
Que naufraga en los fosos
De la negra marea
Del olvido.
Qué hermosura en los muros
Y qué bello el tesoro…
Mas que solos.
-

jueves, 5 de junio de 2008

Otoño negro de arena

Me apena

La dura

Y oscura

Condena


Que augura

Cual hiena,

Gangrena

Sin cura


Ni calma...

En mi alma.

De avernos


Eternos

Me esmalta

Su falta.



Limbus


La primera de las ocasiones en las que Don José salió electo, lo hizo como cabeza de lista en la candidatura de un partido de izquierdas. A partir de entonces, y ya hasta su muerte que se produjo tres décadas más tarde, ocupó la alcaldía representando a todos y cada uno de los partidos que conformaban el espectro político de su localidad. Cuando se preguntaba a alguno de sus conciudadanos por los posibles motivos de tan larga permanencia de Don José en el cargo, éstos, como única respuesta y con cierto rictus de perplejidad en su rostro, a lo más que llegaban era a, tras encogerse de hombros, aludir a su carácter moderado. Aunque nunca hubo una pronunciación oficial de la Curia, durante un tiempo se comentó que el Vaticano estaba estudiando en profundidad la posibilidad de instituir de nuevo el limbo para que de este modo hubiese un lugar apto en el que acoger las almas de los indiferentes habitantes del pueblo regido durante tanto tiempo por Don José.
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miércoles, 4 de junio de 2008

Intrascendencia


Cómo expresar con palabras

Que nuestra esencia es la nada,

Sombra hambrienta y descarnada

Que, a dentelladas macabras,


Muerde los abracadabras

De la noche y la alborada,

Luz de antemano gastada.

Cómo expresar con palabras


Que es sólo un sueño el camino

Sin origen ni destino,

Y que la muerte, cual rayo,


Ha de mudar lo vivido

Sólo en ceniza y olvido;

Ay, cómo. Mejor si callo.


Inexistencias


La Realidad es aquello que, incluso aunque dejes de creer en ello, sigue existiendo y no desaparece.
Philip K. Dick


Y yo que pensaba
que tú eras un sueño,
hermoso espejismo
donde ser mirada.

(Aun siendo tú luz
de la que, en mis sombras,
quise ser reflejo...

Es la realidad
una puta mierda)

martes, 3 de junio de 2008

Incendio


En mi insomnio sobre el lecho

Me calcina el déjà vu

De aquel sueño que perdí

Sin que anidase en mi pecho.


Y en mi corazón maltrecho

De ese pasado sin ti

Que es futuro baladí,

Se clava a fuego el despecho.


Fuego que muda en cenizas

Mi existencia sin sentido,

Que hace mis anhelos trizas

Con su abrasivo rugido,

Y al que no alcanzan las brizas

Del cauterio del olvido.


Pesadilla


Me desvela en la noche un sobresalto
–O un hundebajo que apunta al abismo-
Y busco en el armario con premura
La escopeta de caza
–Una de esas
De postas
Que apenas nunca fallan
En las distancias cortas.

No obstante, por fortuna
–O desdicha, tal vez-
No ha sido más que un mal sueño, y los gamos
Pueden, tranquilos, seguir por el monte
Y yo solo en mis nervios sobre el tálamo.

Y así la pesadilla que sin piedad me asalta,
En mi alma, sed de pólvora,
Se aloja cual cartucho mojado en la recámara.

lunes, 2 de junio de 2008

[******]

Y el verbo se hizo estruendo


Ya no habrá más poemas,
Mi verbo
Se ha rendido.
Se ha mostrado tan inmune el silencio,
Tan inmortal en su tan vasto exánime,
Que todas las palabras,
Desgarradas
Con su voz como estrépito,
Se han mudado sangre a gritos muriendo
Sobre un mar sin olvido.

Nunca es cauterio el cristal de las olas.

En la inmensa ebriedad que los devora,
Los mensajes sin lengua que navegan
Dentro de un vidrio al compás de las aguas,
No alumbran en las sombras el milagro
De poder descifrar, frente las náuseas,
El signo de los puntos cardinales.

A veces sucede que, de improviso,
Las gaviotas sobrevuelan su estela
Como anuncio de azules prometidos;
Pero el tiempo se viste en amarillos
Y en ceniza el corazón de los salmos,
Colmando todo verde de espejismos.

Así la deriva
Se hace costumbre
Y una sola palabra sobrevive
Formada de luz rota y de cristales
Que agostan el papel a esquirla y fuego.
Y, entonces,
Ya sólo queda rendirse,
Rogando el don supremo del naufragio.

Ya no habrá más poemas,
Sólo estruendo,
Reflejo de una sed fraguando abismos.

domingo, 1 de junio de 2008

[*****]


Contra las rocas,
con estruendo el mar rompe
de sal y espuma;
Y en su indolencia estalla
como estalla mi llanto.

Ilustración: Mar y rocas, de Joaquín Sorolla.