miércoles, 26 de julio de 2017

De la oferta turística singular


Luego de un desayuno hipercalórico
-pan tostado y aceite
de oliva virgen extra,
jamón de pata negra,
café con leche y zumo
de arándanos y fresas- a buen precio,
pasear tras un paraguas albiazul 
por los muchos rincones gastroanémicos
de la recreativista y fertibérica
capital gastronómica situada
en el culo del culo
de la Unión Europea.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Lo de fertibérica capital gastronómica es muy modernista, a lo Rubén Darío, pero en ecologista