martes, 12 de enero de 2016

¿Progreso? ¿Qué progreso?

Nos hablan de progreso y, entretanto,
en ese mismo instante,
alguien, en una lóbrega mazmorra, es torturado,
un niño come tierra
para engañar el hambre
y 20 000 personas
esperan en el mundo
a ser ejecutadas.
Hablan y hablan, bla, bla,
de progreso, de avances
sociales y científicos
sin parangón antaño,
y en ese mismo instante
se extingue alguna especie
y se vierten ingentes
caudales de progreso
venenoso al océano.
Nos hablan de progreso y, entretanto,
cerca de 700
millones de personas
carecen de un acceso
digno al agua potable,
casi 2500
malviven asediados
por sus aguas fecales
y más de 900
defecan, con el culo
al aire, a la intemperie.
Nos hablan de progreso
y en ese mismo instante,
algún que otro adalid
del progreso comete
cohecho o prevarica
seguro de que al cabo
su actividad ilícita
ha de quedar impune.
Hablan y hablan, bla, bla,
y en torno a 100 millones
de personas carecen
de hogar en el planeta.
Y mañana un misil
sembrará "por error"
la muerte en un colegio
de Siria o Palestina.
Y pasado mañana
y la semana próxima
y en los próximos años
y hasta acabar el siglo
y hasta el fin de los tiempos
y, entretanto, bla, bla,
"progreso" y más y más
"progreso". ¿Qué progreso?

1 comentario:

carlos parejo dijo...

La palabra Progreso se inventó para que los inventos parecieran la panacea de todo, pero el ser humano, al fin y al cabo, no puede prescindir de su parte de primate depredador