viernes, 15 de enero de 2016

El bebé y los mamones

I

Que el bebé de Carolina
Bescansa haya desatado
tanto debate encontrado
entre alabanzas e inquina,
dice mucho de la ruina
moral en que se ahoga España.
Porque entender cosa extraña
para bien o para mal
en algo tan natural
testimonio es de cizaña.

II

Y ante tanto hombre molesto,
tanta mujer, de la diestra
y hasta la izquierda siniestra,
se demuestra, por supuesto,
la necesidad de un gesto
que debiera haber sobrado.
Pero esta España —ay, Machado—
se obstina en ser diferente,
con sus sombras, mala gente,
solar rancio y apestado.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Es algo natural, pero las artificiales buenas maneras de los cursis y remilgados diputados se espantan