domingo, 31 de enero de 2016

Contradicciones

Si en algo le había sido propicia la naturaleza, sin duda fue en un físico que pareciera hecho a propósito para la actividad deportiva, así como en su aptitud inconmensurable tanto para amar como para odiar. Y conoció el mundo del fútbol. Muy de cerca. Y bien pronto odió el deporte con todas sus fuerzas. En plena congruencia con su naturaleza. Por amor. Contra natura.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

El deporte es la distracción de los que no piensan