lunes, 28 de septiembre de 2015

Ojos compuestos

Los recuerdos son migas de pan en un camino sin vuelta atrás ni huellas de paloma. Engaño o trampa-embudo para moscas en vuelo. Entra la mosca, y el tiempo se revela falacia y entelequia. La luz se descompone y, tras la agitación de su declive, de su putrefacción nace la estética sin vida de lo estático y las sombras. Inercia que implosiona. Caos y herrumbre. 

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Nuestro cerebro selecciona los recuerdos sin pedir permiso al consciente