lunes, 27 de julio de 2015

Nocturno

Abrir los ojos, darse
al prodigioso abismo, ese misterio,
de fulgores atómicos remotos
salpicando de ráfagas de luz perecedera
los páramos sin fin de lo vacío,
lo oscuro y quedo y frío cóncavo. Lo eterno.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Noche clara y transparente. sueños de una noche de verano