viernes, 3 de julio de 2015

Karma

La espiga al sol, la espiga
dejada viva atrás
por la cosechadora,
envidia la fortuna,
y cómo, de la espiga
que dejando de ser
espiga, ya mudó
en techumbre y jergón
y pan sobre la mesa.

2 comentarios:

Vivian dijo...

Me encanta, todo lo que hable del campo, y el trigo, y las espigas, y las vacas, y las cosechadoras, y los BMW (ah, no, esto no iba acá)…Es que la cabra siempre tira PAL monte.
Tonta la espiga que envidia “esa suerte”, mejor quedarse en el campo, erguida (Aunque en algún momento será triste su destino, y no llegará ni a pan, eso sin pensar en que pase un toti con hambre)
Te quedó hermoso Rafa.
Besos
¡Qué frío! Soy una oveja tejida a crochet.
Saludos a Carlos, si pasa por acá.

carlos parejo dijo...

Gracias por los saludos. Aquí ola de calor, allá por la Pampa, ola de frío.