domingo, 10 de mayo de 2015

El río

Sobre la cuerda floja
calcula la distancia
entre el “yo” y el abismo.
Pero le falta perspectiva. Entonces salta
y vuela como un pájaro o la piedra
que arrastra en su periplo
al mártir o al suicida.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Cada quién tiene sus abismos personales