domingo, 22 de febrero de 2015

Ecribo porque callo...

Escribo porque callo, porque me han silenciado, para aflojar un poco la mordaza. Porque me falta el aire, y se acerca, en la noche, galopando el ocaso. Qué más puedo decir, ¿quizás un nombre? Un nombre, no: ya ha sido dicho todo; porque me han degollado, porque no tengo lengua ni aire, porque me han muerto.

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Golpe bajo nihilista a la línea de flotación del ánimo