jueves, 19 de febrero de 2015

Casa Guardia (Agustín Casado)

Para los males y achaques del cuerpo,
para dolores de vientre o de espalda,
ardores, taquicardia, para el asma,
la botica de guardia. Siempre abierto.

Para los males y penas del alma,
para olvidar unas faldas, si un tuerto
te miró, para ponerte contento,
Antigua Casa Guardia y fuera miasmas.

La una y sus remedios sólo calman.
Supositorios, parches, cataplasmas,
grajeas y hasta plasma. Tan incierto.

La otra, conchas que saben a puerto,
moscatel, Pajarete, Fino Palma,
y un Ximén que resucita a los muertos.

(Maneras distintas de estar de guardia…)


Texto e ilustración: Agustín Casado

1 comentario:

carlos parejo dijo...

El cuidado artesanal y precientifico de la salud local era cuidar y guardar a la gente, un consejillo aquí y otro allá. Bello.