miércoles, 11 de enero de 2017

Trump versus Pitingo


Tras no se sabe cuánto tiempo tratando de encontrar sin resultados algún artista de renombre y buen estómago dispuesto a amenizar con sus canciones la entronización de Donald Trump, cuando al fin aparece uno dispuesto a asumir tan desagradable papel, va el susodicho y, tras un vehemente "ah, no, con esto que apechugue Hillary", anuncia que renuncia a la Presidencia. Y es que Pitingo es mucho Pitingo.

(Comentan los que lo han escuchado en tal tesitura, que cuando canta por derecho —no Trump, Pitingo— es un fenómeno. Lástima el mercado y la banalización que opera sobre cualquier manifestación artística susceptible de ser mercantilizada.)