martes, 14 de abril de 2015

Lo umbilical

Los hijos crecen. Con el tiempo
se alejan
—ley de vida—
y aprenden a valerse por sí solos.
Los poemas, en cambio,
por mucho que los años
pasen por ellos, siempre
precisan protección,
son seres desvalidos
y frágiles igual
que un animal recién
nacido (qué será
de mis torpes poemas cuando muera).

3 comentarios:

carlos parejo dijo...

El poeta quiere como una madre a sus poemas toda la vida, los cuida y a algunos los arregla para que sigan creciendo

Milena dijo...

" The answer, my friend, is blowing in the wind "

Anónimo dijo...

Perpétuum móbile.
Agustín