sábado, 19 de enero de 2019

Sin vox ni vótox


—Bueno. ¿Y a qué te dedicas?
—Ni estudio ni trabajo. Soy fashion influencer por la Gracia de Dios.
—Ah, ya. De esos a los que no podemos ni mencionar para llamarlos becerros de mierda porque el rojerío desteñío de salón dice que les hacemos publicidad, ¿no?
—¿Lo cuálo?
—De Vox, joder.
—Hasta la médula del pollo. God bless Spain!
—¡ARRIBA IRÁN!
—¿Quiénes? ¿Cuándo? ¿Cómo? No hay ni una mísera liana.
—(¿...?)

1 comentario:

Carlos dijo...

Los rojos desteñidos dan naranja como ciudadanos