jueves, 13 de julio de 2017

Sonetillo para mi nieta Candela en Viena (Agustín Casado)


Anda Freud aun más loco,
Strauss se desmelena
y el tercer hombre que apenas
creerlo puede tampoco.

Gustav Klimt retoca un poco
su beso y pinta a mi nena,
Theresía se envenena
de celos en su sofoco.

Ringstrasse un alboroto,
el Prater una verbena,
y en la StadtOper se estrena

en su honor ballet barroco.
¡Creen que Cande y su descoco
es Sissí que ha vuelto a Viena!

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Muy feliz y músico aventurero poema. Saludos cordiales