miércoles, 24 de agosto de 2016

Los pactos de la burra (8)

Lo mejor de, en su caso, tener que votar en Navidad es que es muy probable que al fin tengamos la oportunidad de escuchar a un ciudadano Borbón hablarnos del tiempo, la Liga y sus secretillos de cocina, en la tradicional y entrañable perorata "institucional" con la que nos han venido amenizando la Nochebuena desde hace tanto nuestros sucesivos y, de un modo u otro, sucesorios Jefes del Estado.

2 comentarios:

mailconraul dijo...

Todos quieren eternizarse en los sillones!

carlos parejo dijo...

Votaré, almorzaré las sobras de la noche buena y luego cenaré viendo a mi Rey, qué corto se hará el día, pues nadie se levantará antes de las doce...