viernes, 5 de agosto de 2016

Erato y la libido

—¿Liga mucho un poeta?
―¿Y tú me lo preguntas? 
                                        La poesía
no es una feromona
que proporcione, luego
de leer unos versos
mediocres y ridículos,
sexo de cine porno
a la poeta o el poeta.
(A no ser que el poeta
tenga pasta a mansalva
o la poeta un culo
y unas tetas de escándalo).

2 comentarios:

mailconraul dijo...

El poeta se complace con el onanismo...

carlos parejo dijo...

Verano caliente