jueves, 25 de septiembre de 2014

Latero (Agustín Casado)

Soldador, una lágrima de estaño,
un trago de vino blanco, un conjuro
y ya tienes jarrillo, cachirulo,
jofaina o el barreño para el baño.

Sentado de la puerta en el peldaño,
un cigarro, un chascarrillo, un bulo,
su anea, su lezna, y por un duro
como nueva la silla otros dos años.

Un duro. Dáselo y no seas tacaño,
mira qué primor de apaño, qué chulo.
Te juro, no es oficio; es arte puro.

¿Futuro?, pa’ingenieros, los de antaño;
o dime quién si no te arregla hogaño
por veinte cochinos reales el culo.

Texto e ilustración: Agustín Casado

1 comentario:

carlos parejo dijo...

Melodioso y certero halago de los artesanos urbanos. El final es de película, quita el hipo.