viernes, 12 de septiembre de 2014

Cuando la ideología...

Cuando la ideología
no es más que agua estancada
suele acabar pudríéndose
y mudándose en dogma
incapaz de paliar
las ansias del sediento
ni de ofrecer cobijo
en su seno a la vida.
Deja el agua correr y que, en su tránsito,
abra cauces de ríos
limpios que se alimenten
de los caudales próvidos
de veneros y afluentes;
ríos que sean sustento
de acequias y de pozos
y, en las crecidas, dejen
en las vegas un manto
de limo generoso,
que hagan de la semilla
espléndida cosecha.
(Y no te olvides nunca, compañero,
de que no hay ningún tipo de evidencia
que pruebe la existencia de los dioses).

1 comentario:

carlos parejo dijo...

La ideología heredada no es nada, ideólogo no hay ideología, se hace ideología al andar