martes, 10 de marzo de 2009

Gas ciudad


Consciente de que el curso de sus huellas
En vez de a estela y hálito de vida
Más bien se asemejaba al rastro acerbo
Que, efímero y sin rumbo, va el gusano
Dejando tras de sí filtrando estiércol;

Sacando, exhausto, fuerzas de flaqueza,
Trató de desprenderse con premura
Del lastre de cualquier naturaleza
Que atase su periplo al muladar
Inhóspito en que, inane, se arrastraba.

Dejó en primer lugar vino y tabaco,
Después la marihuana y la cerveza,
Café, canela, sal, grasas, picante,
Las noches de burdel, viernes y sábados,
Y el fútbol por la tele los domingos.

Y al fin viendo que nada le arrancaba
El tóxico que, helado y desbocado,
Corría con los recuerdos por sus venas,
Vertió su amarga arritmia entre el olvido
Que, cálido, endulzaba la bañera.

5 comentarios:

@Intimä dijo...

No hay nada mejor que un baño relajante para dejar las penas correr por el sumidero.
Un beso.

Anónimo dijo...

como siempre lucido y voraz en imagenes y olores..un abarzo.

rosa_desastre dijo...

Leer y disfrutar tus versos, el mejor relax para los sentidos.
Besos

Anónimo dijo...

Genial!!!! visto desde tus letras...poeís es el gas ciudad

Besos
bon dia!!!

dafne

Anónimo dijo...

Jolín, Rafa, qué imaginación prodigiosa, y los títulos los bordas. Me ha encatado.

Un abrazo grande.