jueves, 26 de enero de 2017

Bodrio-poema deseperanzado


Y seguirá esperando,
hediendo a fe podrida,
a que, diablo o deidad,
doctor Jekyll o Hyde,
se muestre entre las llamas
de una zarza y le ordene
"¡Ya, levántate, Lázaro!,
sólo para que intuya
que, a causa de tan larga
espera, la esperanza
se atrofió de tal modo
que no podrá haber nunca
milagro, hechizo o grúa
que, insuflándole aliento,
la ice y restaure el vuelo.

1 comentario:

María dijo...

Aquí no hay bodrio alguno, sí mucha desesperanza y decaimiento pero todo eso si se envuelve en belleza como tú lo haces queda amortiguado... al menos para los q te leemos.